CANCÚN | La aparición pública de Rafael Marín Mollinedo en Cancún los últimos días del año pasado, sigue marcando el ritmo de la política en Quintana Roo, Ya pasaron tres semanas, pero sus repercusiones han tomado visos incluso de desesperación en las filas del verde infiltrados en Morena.
Para aquellos que dicen que el representante de México ante la Organización Mundial de Comercio es sólo un funcionario más del gobierno de México, alejado geográficamente de Quintana Roo, están equivocados Rafa Marín, el fundador de Morena sigue teniendo control en las bases de Morena, las que votan por convicción y no por conveniencia.
Rafael Marín Mollinedo sigue siendo un actor principal de Morena, por su cercanía y amistad de infancia con Andrés Manuel López Obrador, por ser fundador del movimiento junto con el expresidente de México, por ser exlíder de Morena en Quintana Roo, por su familiaridad con Andrés Manuel López Beltrán, secretario de Organización y en los hechos representante personal de su papá en el partido, por la fuerza que sigue teniendo el grupo Tabasco y porque la Presidenta Claudia Sheinbaum sigue reconociendo el papel fundamental de AMLO como expresidente de Mexico y fundador de Morena.
El revuelo causado por la aparición pública de Rafael Marín tiene que ver con la exclusión que caracteriza al gobierno morenista en Quintana Roo. Las siglas y el discurso del gobierno estatal son de Morena, pero los cargos los acapara el Verde.
Las justificaciones discursivas son de la autollamada 4T, pero los negocios al amparo del poder los hacen los integrantes de la ‘Mafia Verde’. No hay dependencia pública que genere posibilidad de negocio donde no esté a cargo un verde. A los guindas les queda lo demás, es decir, lo menos.
Por eso la aparición de Rafael Marín no causa malestar es notoria, visible, palpable. Se nota, se ve. Ahora Rafael Marín se hace presente otra vez y el revuelo de su aparición es porque los verdes han acaparado el gobierno estatal y los gobiernos municipales donde hay manera de hacer negocios. El discurso y el desgaste son de Morena; los negocios son de los verdes. La lucha por la sucesión en 2027 apenas inicia.
Marín Mollinedo, espera la venia de Claudia Sheinbaum para iniciar la movilización para el rescate de Quintana Roo.






