La temporada 2026 de avistamiento del Tiburón ballena arrancará oficialmente este 15 de mayo en Quintana Roo, con nuevas medidas de control implementadas por autoridades ambientales para reforzar la protección de esta especie y combatir operaciones irregulares en el Caribe mexicano.
La Dirección General de Vida Silvestre de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales prepara la entrega de entre 280 y 320 permisos para embarcaciones turísticas autorizadas en zonas como Cancún, Puerto Juárez, Isla Mujeres y Holbox.
Implementan chips y control total de embarcaciones
Como parte del nuevo esquema de vigilancia, todas las embarcaciones autorizadas contarán con sistemas de identificación física y chips de radiofrecuencia, lo que permitirá a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente detectar más rápidamente lanchas “piratas” y supervisar el cumplimiento de las reglas ambientales.
El plan de manejo 2025-2027 establece límites estrictos para reducir el impacto sobre los ejemplares:
- Máximo de 120 lanchas diarias en las zonas de agregación.
- En Holbox solo podrán operar 40 embarcaciones por día.
- Cada lancha podrá transportar hasta 10 pasajeros.
Además, únicamente recibirán brazaletes oficiales de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas quienes cuenten con permisos vigentes de aprovechamiento no extractivo.
Un atractivo natural clave para el turismo
Prestadores de servicios turísticos señalaron que en la zona norte de Isla Mujeres suelen registrarse alrededor de 200 tiburones ballena por día, aunque en temporadas excepcionales se han contabilizado hasta 700 ejemplares.
Los animales, que pueden medir hasta 10 metros de longitud, llegan a la región para alimentarse de plancton y del desove del pez bonito, especialmente durante julio y agosto.
Misael Fernández Estermann, representante del sector turístico en Isla Mujeres, explicó que la presencia de los ejemplares varía constantemente y que algunos incluso son reconocidos por los marineros locales, como “El Gallito”, identificado por una marca particular en su aleta dorsal.
Actividad sostiene a cientos de familias
En Isla Mujeres operan cerca de 150 embarcaciones autorizadas, actividad de la que dependen directamente unas 300 familias.
Cada salida hacia la zona de avistamiento —ubicada a unas 25 millas de la costa— implica gastos aproximados de 8 mil pesos entre combustible, tripulación y suministros.
La Semarnat reiteró que no ampliará el número de permisos para evitar el llamado “efecto barrera”, fenómeno que dificulta la alimentación del tiburón ballena y aumenta el riesgo de lesiones provocadas por hélices de embarcaciones.






