En la calle Camino Real, entre las colonias Granjas de Río Medio y Lomas de Río Medio 3, al norte del puerto de Veracruz, permanece en pie una estructura de más de 200 años de historia que hoy luce cubierta de maleza, tierra y rodeada de aguas negras.
Se trata del Puente de Camino Real, construido entre 1806 y 1809 por el Consulado de comerciantes de Veracruz, al final del periodo virreinal, como parte del sistema de diez puentes del Camino Real que comunicaba al puerto con Xalapa, Córdoba, Orizaba y la Ciudad de México. Levantado con piedra múcara y ladrillo, cuenta con un solo arco de 5.90 metros de ancho.
Pese a su valor histórico, la obra no cuenta con mantenimiento, señalización ni protección del INAH. Vecinos señalan que tras el deslave del puente de Torrentes en 2022, la estructura fue usada como ruta alterna para vehículos pesados y transporte público, lo que ha provocado hundimientos y grietas.
El historiador Ricardo Cañas Montalvo ha advertido que el paso continuo de unidades de carga pone en riesgo su estabilidad y ha pedido restringir la circulación y rescatar el inmueble como patrimonio histórico del puerto.






