Ocho trabajadores de una maquiladora en el norte de Veracruz fueron despedidos este lunes luego de exigir un reparto de utilidades que consideraran justo, denunció el Sindicato de Trabajadores de la Industria Maquiladora.
Los obreros, adscritos a la planta de componentes electrónicos ubicada en el parque industrial Bruno Pagliai, habían solicitado una mesa de diálogo con la empresa desde la semana pasada. Pedían revisar el cálculo de las utilidades correspondientes al ejercicio fiscal 2025, al señalar que el monto recibido fue 60% menor que el año anterior pese a un aumento en la producción.
“Nos dijeron que no había ganancias, pero la línea trabajó tiempo extra casi todo el año. Cuando pedimos ver los estados financieros, al día siguiente nos dieron la baja”, relató Maribel Cruz, una de las despedidas con 11 años de antigüedad.
La compañía, de capital asiático y que opera bajo esquema IMMEX, argumentó que las bajas fueron por “reestructura interna” y no por represalias. En un breve comunicado aseguró que cumplió con la Ley Federal del Trabajo y que las utilidades se pagaron conforme a lo declarado ante el SAT.
El líder sindical, Antonio Méndez, acusó despido injustificado y hostigamiento laboral. “Es una práctica para meter miedo. Los compañeros solo ejercieron su derecho a información. Ya presentamos la queja ante el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral”, indicó.
La Secretaría del Trabajo de Veracruz informó que envió inspectores a la planta para verificar las condiciones y revisar la documentación contable. La dependencia recordó que las empresas están obligadas a entregar a los trabajadores copia de la declaración anual y formar una comisión mixta para el reparto.
El caso ocurre a un mes de que venciera el plazo legal para el pago de utilidades. De acuerdo con datos del IMSS, la maquiladora tiene registrados a 1,340 empleados y reportó exportaciones por 42 millones de dólares en 2025.
Organizaciones de derechos laborales pidieron a la empresa reinstalar a los ocho obreros y abrir sus libros. “El T-MEC tiene un mecanismo laboral de respuesta rápida. Si no hay solución, se puede escalar”, advirtió el abogado Luis Manuel Pérez.
Los trabajadores despedidos instalaron un plantón afuera de la planta y anunciaron que no aceptarán liquidaciones hasta que se audite el reparto. Mientras tanto, la empresa mantiene operaciones con personal de confianza.






