Una comisión de productores soyeras y soyeras menonitas de Hopelchén viajará esta semana a la Ciudad de México para exigir a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) la reactivación del subsidio a la soya, suspendido desde el ciclo pasado y que dejó sin respaldo a más de 800 agricultores del municipio.
Los productores, encabezados por representantes de las comunidades de Iturbide, Dzibalchén y Suc-Tuc, señalaron que el recorte del incentivo federal elevó sus costos de producción y los dejó en desventaja frente a importaciones de Sudamérica. “Sin el apoyo, sembrar soya ya no es rentable. Muchos están cambiando a maíz o dejando las tierras en descanso”, explicó Jacobo Friesen, productor de El Temporal.
De acuerdo con datos del Comité Sistema Producto Oleaginosas de Campeche, en 2024 se sembraron 42 mil hectáreas de soya en Hopelchén, pero para 2025 la superficie cayó 35% por la incertidumbre en los precios y la falta de subsidio. La tonelada se pagó en promedio a 9,200 pesos, cuando el costo de producción superó los 11,500 por hectárea.
La comisión buscará reunirse con funcionarios de Sader y de Segalmex para pedir que se liberen los 2,200 pesos por tonelada que se entregaban como apoyo complementario y que se reactive el programa de agricultura por contrato. También solicitarán la inclusión de la soya campechana en las compras de Diconsa y Liconsa, como ocurrió con el maíz y el frijol.
“Vamos a tocar todas las puertas. No pedimos regalado, pedimos condiciones justas para competir”, dijo Martha Kehler, productora de Nuevo Progreso. Los menonitas, que concentran el 70% de la producción de soya en la región, advirtieron que sin el subsidio la cadena de valor se rompe: dejan de comprar semilla certificada, fertilizante y servicios de trilla, lo que golpea a comercios y jornaleros.
Los agricultores llevarán un pliego petitorio con cuatro puntos: 1) Reactivar el subsidio a la comercialización; 2) Garantizar precio mínimo de 10,500 pesos por tonelada; 3) Agilizar pagos pendientes de 2024; y 4) Financiamiento con tasas preferenciales a través de FIRA.
El viaje está programado para el miércoles 20 de mayo. Si no hay respuesta, amagan con protestas en la carretera federal 261 Mérida-Campeche. El campo chenero, que aporta el 60% de la soya estatal, busca así evitar el colapso de un cultivo que da sustento a más de 3 mil familias.






