La Reserva de la Biosfera Pantanos de Centla, el humedal más extenso de Norteamérica con 302 mil 706 hectáreas, ha enfrentado en los últimos cinco años una caída constante de presupuesto y observaciones en sus facturaciones para conservación, según datos de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas.
En 2021 la Conanp ejerció 3.1 millones de pesos para acciones de protección en Centla. Para 2022 el monto bajó a 2.9 millones y en 2023 se ubicó en 2.8 millones. El mayor desplome llegó en 2024, cuando la Federación asignó solo 2.6 millones, y en 2025 la cifra se redujo 85%: apenas 412 mil 759 pesos para todo el año. Esto representa una reducción de 78.5% frente a 2024 para las tres ANP de Tabasco.
La caída presupuestal coincide con auditorías que detectaron facturaciones irregulares en el periodo 2020-2024. Informes de transparencia señalan que proveedores de servicios de vigilancia, monitoreo biológico y mantenimiento de infraestructura presentaron comprobantes con retrasos de hasta 90 días, duplicidad de conceptos y domicilios fiscales no localizables. La Conanp reconoció que en 2023 tuvo que reintegrar 1.4 millones de pesos por obras de señalización no ejecutadas en Centla y Jonuta.
El recorte impacta directamente en la operación. Pantanos de Centla requiere vigilancia contra tala ilegal, pesca furtiva y cambios de uso de suelo. Investigadores como Carlos Manuel Burelo Ramos han denunciado que la falta de recursos deja sin atender basureros clandestinos y ganadería dentro del polígono. Además, el Programa de Manejo de la Reserva, vigente desde 2000, no se ha actualizado por falta de fondos para estudios técnicos.
Organizaciones civiles advierten que el costo real de manejo para las ANP mexicanas es de 7 mil 706 millones de pesos anuales, pero el presupuesto aprobado para 2026 en todo el país es de solo 1 mil 503 millones. Para 2026 la Conanp tendrá mil 002 millones, un recorte real de 3% respecto a 2025.
En Tabasco, ejidatarios de Centla y Macuspana señalan que los programas de empleo temporal para control de incendios y restauración de manglar se suspendieron en 2024 por falta de pagos. La vegetación hidrófila y los manglares, principales barreras contra huracanes, quedan así sin mantenimiento.
La Secretaría de Medio Ambiente estatal informó que buscará convenios con Pemex y con el Banco Mundial para compensar el déficit, pues el plan de cuencas costeras contemplaba 268 millones de dólares, de los cuales 39.5 millones eran donación del FMAM. Mientras, la Conanp plantea una brecha de 3 mil 800 millones anuales hasta 2030 para cumplir metas de conservación.






