Guadalajara vivió la noche del jueves una de las celebraciones musicales más multitudinarias de su historia. Alejandro Fernández encabezó “La Serenata Más Grande del Mundo” en la Glorieta de La Minerva y, según cifras oficiales, reunió a más de 270 mil personas, superando su propio récord de hace 17 años en el mismo sitio, cuando congregó a 200 mil asistentes.
El concierto gratuito, parte de las actividades del Gobierno de Jalisco por la Copa Mundial de la FIFA 2026, comenzó minutos antes de las 21:00 horas. Vestido de charro y acompañado por cerca de 40 músicos, “El Potrillo” abrió con Hermoso Cariño y No Me Sé Rajar.La velada reunió a tres generaciones de la música regional: Julión Álvarez, Alfredo Olivas y sus hijos Camila y Alex Fernández compartieron el escenario, alternando rancheras, baladas y temas pop.
Para acercarse al público, Alejandro utilizó un escenario alterno instalado cerca del monumento, mientras fuegos artificiales iluminaban la avenida Vallarta. Durante tres horas de show, el cantante agradeció a los tapatíos y a los visitantes de Colombia y España que llegaron por el Mundial.
“Mi corazón está palpitando a mil. Hace 17 años tuve la oportunidad de presentarme aquí. Hoy, con el ambiente del Mundial, la gente está muy animada”, dijo horas antes en http://conferencia.El evento rompió la marca impuesta días atrás por Maná, que convocó a 170 mil personas en el mismo lugar.
El acceso fue gratuito y las puertas abrieron desde el mediodía. El filtro de ingreso se ubicó en avenida Arcos, al cruce con López Mateos, y se implementó un operativo similar al del concierto de Maná.
Con esta serenata, Alejandro Fernández no solo refrendó su lugar como uno de los máximos exponentes de la música mexicana, sino que convirtió a La Minerva en el epicentro de la fiesta mundialista. “Se ha enterado ya todo el mundo. Le damos hasta que dejen de aplaudir”, había prometido, y cumplió.






