Un escándalo estalló en el Senado de la República después de que se descubriera un espacio de estética para las senadoras, ubicado en el segundo piso del complejo legislativo. La presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, justificó la existencia de este espacio, argumentando que es necesario para que las senadoras y senadores se vean presentables durante las sesiones.
Según informes, la estética ofrece servicios de peinado y maquillaje, y es utilizada principalmente por senadoras de Morena, el Partido Verde y el Partido del Trabajo. La presidenta Castillo aseguró que los servicios no son gratuitos y que cada senadora paga de su bolsillo.
Sin embargo, la oposición ha cuestionado la existencia de este espacio, considerándolo un lujo innecesario y contrario a la política de austeridad. La senadora Andrea Chávez negó haber ordenado la apertura del espacio, y la presidenta Castillo afirmó que fue una iniciativa de todas las senadoras.
El espacio fue clausurado por la Dirección General de Resguardo Parlamentario, pero reabierto minutos después. La situación ha generado un debate sobre la transparencia y la rendición de cuentas en el uso de los recursos públicos.






