Con el pasto recién pintado y las gradas aún oliendo a cemento nuevo, Piratas FC pisó por primera vez el césped del estadio Luis ‘Pirata’ Fuentes la tarde de este martes, marcando el arranque formal de su pretemporada rumbo al Apertura 2027 de la Liga de Expansión.
Alrededor de las 17:00 horas, los 28 jugadores del plantel saltaron a la cancha entre aplausos de 400 aficionados que lograron ingresar con pase controlado. El técnico argentino Lucas Nardi ordenó un trabajo de adaptación: trote ligero, rondos y ejercicios de posesión para que el grupo sintiera las dimensiones y el bote del balón en el Coloso del Fraccionamiento Virginia.
“Es un momento histórico. Este estadio es la casa del fútbol jarocho y hoy volvemos a darle vida”, dijo el presidente del club, Rafael Sosa, mientras supervisaba desde el palco. El directivo confirmó que la remodelación va al 92% y que el inmueble abrirá con aforo de 28 mil personas en la jornada 1.
Entre las caras nuevas destacaron el mediocampista Diego Galván, procedente de Atlante, y el delantero colombiano Stiven Vega, quien ya se estrenó con un gol en el interescuadras de 40 minutos. La afición coreó “Tiburón, Tiburón” y desplegó una manta con la leyenda “El puerto nunca muere”, recordando la tradición futbolera de la ciudad.
La sesión duró hora y media. Al final, los jugadores se acercaron a la reja de sombra para firmar camisetas y tomarse fotos. “La cancha está rapidísima y el ambiente pesa. Queremos que este estadio vuelva a ser una fortaleza”, comentó el capitán, César Cercado.
Piratas FC entrenará toda la semana en el ‘Pirata’ Fuentes a puerta cerrada y el sábado sostendrá su primer amistoso ante Racing de Veracruz. La directiva informó que el abono anual saldrá a la venta el 15 de octubre, con precios desde 1,800 pesos.
El regreso del fútbol profesional al estadio, tras cuatro años sin actividad, reactivó la economía de la zona: vendedores de glorias, raspados y banderas se instalaron desde temprano en la avenida España.
“Ver rodar el balón aquí otra vez es como si el puerto respirara fútbol de nuevo”, resumió don Ernesto, aficionado de 68 años que no faltaba a los viejos Tiburones Rojos.






