En medio de una creciente vigilancia internacional, el director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), Víctor Rodríguez Padilla, calificó como «mínima» la relación comercial energética con Cuba. Durante la conferencia matutina, el directivo precisó que las ventas de crudo y derivados a la isla durante 2025 sumaron 496 millones de dólares, una cifra que apenas roza el 0.1% del volumen total de ventas de la paraestatal.
Rodríguez Padilla enfatizó que no se trata de una concesión extraordinaria, sino de un contrato comercial ordinario vigente desde 2023, similar al que la empresa mantiene con más de 50 naciones. «Es muy, muy poquito», insistió, subrayando que el envío depende estrictamente de la disponibilidad de Pemex y de las peticiones del país caribeño.
Geopolítica y Ayuda Humanitaria
El anuncio ocurre en un momento de fricción con Estados Unidos, país que ha sugerido posibles sanciones o aranceles ante el suministro de combustible a la isla. Al respecto, la postura del Gobierno de México se divide en dos ejes:
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Prioridad Nacional: Se reiteró que la estrategia actual busca que la mayor parte del crudo mexicano se procese en refinerías locales para consumo interno, reduciendo las exportaciones globales.
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Respaldo a Cuba: La presidenta Claudia Sheinbaum defendió la relación bilateral, asegurando que la cooperación es transparente y responde a una tradición histórica de apoyo humanitario.
«No hay nada oculto. México siempre ha brindado apoyo a Cuba y no abandonaremos a un pueblo en sufrimiento», declaró la mandataria.
El freno estratégico
A pesar de la defensa del contrato, el Gobierno Federal admitió recientemente una pausa en los envíos de petróleo para evitar represalias arancelarias por parte de Washington. No obstante, se aclaró que el apoyo no cesará, sino que se transformará en asistencia humanitaria, cuyos detalles logísticos se definirán en los próximos días.






