México tiene una fórmula ganadora para entrar a la electromovilidad con Olinia, el primer minivehículo eléctrico mexicano, afirmó Roberto Capuano Tripp, director y coordinador del proyecto.
En entrevista con La Jornada publicada este lunes 19 de octubre, Capuano, exdirector del Metrobús CDMX, explicó que la meta es producir hasta 50 mil unidades al año en el país, con una primera etapa de 15 mil, para atender transporte de personas y mercancías en distancias cortas y a baja velocidad.
La estrategia clave es crear una empresa mixta que combine apoyo del Estado y operación privada:
«Tomamos una decisión estratégica porque creemos que la mejor manera de lograr esa meta es poder crear una empresa que pueda contar con el apoyo del Estado, pero que opere como una empresa privada, que tenga su agilidad».
Por ello, a partir de esta semana la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) lanzó, con asesoría de Nacional Financiera (Nafin), la convocatoria para seleccionar socios inversionistas nacionales y extranjeros con quienes constituir la Sociedad Olinia, la primera armadora mexicana dedicada a fabricar, distribuir y comercializar estos vehículos.
El proyecto ya cuenta con tres productos diseñados y listos para industrializarse:
- Olinia 1: para transporte de pasajeros
- Olinia 2 y Olinia Van: para transporte de carga
Todos con diversos niveles de equipamiento y un precio promedio desde 150 mil pesos, accesible frente a autos eléctricos importados.
Capuano sostuvo que la fórmula es replicable en América Latina y que la sociedad permitirá capitalizar el desarrollo tecnológico hecho por ingenieros mexicanos con inversión privada, sin burocratizar la producción.
Olinia fue presentado por la presidenta Claudia Sheinbaum en enero de 2025 como parte del plan de soberanía tecnológica y movilidad limpia, y forma parte del portafolio de proyectos de la Secihti.






