El recién designado titular de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) para el periodo 2026-2034, Aureliano Hernández Palacios Cardel, anunció una reestructuración profunda en los métodos de revisión del gasto público. El plan contempla dejar atrás de manera paulatina las tradicionales auditorías focalizadas o de nicho para migrar hacia un esquema de evaluación institucional de carácter global y de desempeño.
De acuerdo con los lineamientos del nuevo modelo propuesto, el Órgano Técnico de Fiscalización de la Cámara de Diputados priorizará la elaboración de informes integrales por ente público. El objetivo es obtener radiografías completas sobre el funcionamiento operativo y administrativo de las dependencias, en lugar de dispersar los esfuerzos institucionales en la revisión exclusiva de contratos, obras o programas específicos aislados.
Pemex, CFE y el gabinete federal estrenarán el modelo
La transición metodológica comenzará a aplicarse directamente en las entidades de mayor impacto presupuestal y de infraestructura del país, tales como:
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Petróleos Mexicanos (Pemex)
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Comisión Federal de Electricidad (CFE)
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Dependencias que integran el gabinete legal y ampliado
La nueva administración de la ASF argumenta que este enfoque permitirá verificar si los organismos cumplen con sus metas macroinstitucionales y si existe una alineación real entre el uso del presupuesto federalizado y los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo, ofreciendo un panorama integral sobre la viabilidad financiera del Estado.
Un debate abierto: Eficiencia vs. Riesgo de opacidad
La propuesta de Hernández Palacios Cardel ha abierto una intensa discusión entre especialistas en rendición de cuentas, legisladores y fiscalistas, dividiendo las opiniones en el escenario público:
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Los argumentos a favor: Quienes respaldan la medida sostienen que el modelo dotará de mayor eficiencia a la ASF al eliminar la duplicidad de revisiones y desahogar la carga administrativa sobre los entes auditados, permitiendo emitir dictámenes financieros más claros y consolidados.
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Las advertencias en contra: Sectores de la oposición y organizaciones dedicadas a la transparencia han encendido alertas. Advierten que la reducción o eliminación de auditorías focalizadas en proyectos específicos (como megaobras o contratos de proveeduría) podría actuar como una cortina que dificulte la detección oportuna de desvíos de recursos, «fantasmas» presupuestales o irregularidades concretas en la asignación de licitaciones.
El dato: Aureliano Hernández Palacios Cardel, quien se desempeñaba como auditor especial del Gasto Federalizado, asumió las riendas de la institución tras obtener una mayoría calificada en San Lázaro, bajo la consigna de implementar un decálogo de compromisos orientados a agilizar las denuncias y optimizar los procesos de fiscalización de cara al cierre de la cuenta pública.




