PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Japón volvió a registrar actividad sísmica este viernes, solo tres días después del fuerte temblor que estremeció la región norte del país. El nuevo movimiento telúrico ocurrió a las 11:44 horas, tiempo local, frente a la costa de Aomori, y provocó nuevamente la activación de una alerta de tsunami.
El reciente evento se suma al sismo de magnitud 7.5 ocurrido a inicios de semana, que dejó al menos 34 personas lesionadas, daños menores en infraestructura y un tsunami que impactó comunidades costeras del Pacífico, donde se registraron olas superiores al medio metro en el puerto de Kuji, en Iwate.
Las autoridades restablecieron el suministro eléctrico en la mayoría de los hogares afectados antes del martes por la mañana; sin embargo, ya advertían sobre la posibilidad de réplicas y un incremento en el riesgo de un terremoto mayor, incluso uno de magnitud 8, en la costa noreste del archipiélago.
Este viernes, la Agencia Meteorológica de Japón informó que el nuevo sismo alcanzó magnitud 6.9 y tuvo una profundidad aproximada de 20 kilómetros. El aviso de tsunami se emitió de inmediato, aunque fue levantado dos horas después al no observarse afectaciones significativas. Olas pequeñas fueron detectadas en las prefecturas de Hokkaido y Aomori, sin que se reportaran daños graves o personas heridas.
La agencia mantiene el llamado a la población de 182 municipios a permanecer alerta durante los próximos días, subrayando que la advertencia no constituye una predicción de un megaterremoto, sino una medida preventiva ante la actividad sísmica atípica en la zona.
Los recientes temblores ocurrieron cerca del área devastada en 2011 por el terremoto de magnitud 9 y el posterior tsunami que dejó casi 20 mil víctimas y ocasionó el desastre nuclear en Fukushima Daiichi.






