La presidenta Claudia Sheinbaum anunció este miércoles el cambio de nombre del histórico Paso de Cortés, que conecta a los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, para reconocer que ese camino ya era usado por los pueblos originarios mucho antes de la llegada de Hernán Cortés en 1519.
En la Mañanera del Pueblo, la mandataria explicó que la modificación busca revertir la narrativa colonial:
«Hay quienes todavía piensan que México inició cuando llegó Cortés. La grandeza cultural de México viene de los pueblos originarios, de las grandes civilizaciones que había aquí, mucho más avanzadas en muchos temas», dijo.
Recordó que su gobierno ya hizo lo mismo en 2021 cuando, como jefa de Gobierno, cambió Plaza de la Noche Triste por Plaza de la Noche Victoriosa, y que la 4T parte de la convicción de que «una sociedad necesita saber de dónde viene para saber a dónde va».
El anuncio se dio en el marco del arranque de la Jornada Nacional de Reforestación 2026, prevista para el 9 de agosto en las 32 entidades. La meta federal es sembrar millones de árboles con especies nativas, con participación de Sembrando Vida, Conafor y comunidades locales.
«En vez de sembrar guerra, sembremos paz, sembremos vida», reiteró Sheinbaum, quien ha propuesto en el G20 destinar 1% del gasto militar mundial a un fondo global de reforestación de 15 millones de hectáreas.
El nuevo nombre del paso, que será definido junto al INPI y habitantes de la región, buscará honrar a los cargadores, mensajeros y comunidades nahuas que trazaron esa ruta entre la Cuenca y Puebla desde tiempos prehispánicos.





