Petróleos Mexicanos confirmó un nuevo incidente en el Golfo de México. La paraestatal reconoció una fuga en un ducto de la plataforma Chuc-1, del complejo Abkatún Pol Chuc, a 65 kilómetros al noreste de Paraíso, Tabasco, en plena Sonda de Campeche.
De acuerdo con el comunicado difundido el 9 de octubre —cuatro días después de detectarse—, el 5 de octubre se observó iridiscencia en el mar y una inspección submarina localizó un poro en la tubería. Al día siguiente, el 6 de octubre, inspectores de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) verificaron trabajos de dragado y la colocación de una grapa metálica para sellar la fuga.
Pemex aseguró que el 8 de octubre, tras sobrevuelos con la Secretaría de Marina, no se observaron hidrocarburos en superficie y que no hay riesgo de arribo a costas. Sin embargo, no informó el volumen derramado ni presentó evaluación de impacto ambiental.
El reporte se suma a la cadena de incidentes recientes en la zona. El más grave ocurrió el 10 de septiembre en el campo Ek-Balam, a 46 millas náuticas al norte de Ciudad del Carmen, donde un ducto de recolección de Cantarell registró caída de presión, derrame y obligó al cierre de pozos de Ek-TA, Balam-TA y Balam-TB. Ese ducto fue reparado con una envolvente metálica a 50 metros de profundidad el 15 de septiembre, con participación de buzos de saturación.
Organizaciones habían alertado desde el 4 de octubre sobre imágenes satelitales de una posible mancha cerca de Abkatún, aunque por nubosidad no se pudo confirmar si correspondía al mismo evento de Chuc-1.
Ambientalistas y pescadores de Campeche y Tabasco exigen transparencia sobre el volumen vertido y monitoreo independiente, pues aunque Pemex descarta daños en playa, la SEMABICCE reconoció que en aguas profundas es complejo medir afectaciones a especies.





