Poder y Crítica | Redacción | Con el rechazo de un juez federal para liberar a integrantes de la mafia rumana que enfrentan cargos penales por instalar cajeros automáticos en puntos turísticos para clonar las tarjetas de los usuarios y vaciarlas, la investigación contra integrantes de la «Mafia Verde» con quienes se tejió una red de complicidades, protección y corrupción sigue vigente.
Se trata de Florian Tudor, Cosmin Adrian Nicole, Alin Gabriel Stroe y Mihai Alexandru Preda, identificados como integrantes de la “Banda de la Riviera Maya” quienes solicitaron a un juez de control modificar la medida de prisión preventiva justificada a la que se encuentran sujetos, los tres primeros desde 2021 y el último de ellos desde 2023, esto, bajo el argumento de que ya cumplieron más de dos años en prisión preventiva sin que se les haya dictado sentencia definitiva.
Durante la audiencia de revisión de medida cautelar, la Fiscalía General de la República (FGR) señaló que el caso por el que los cuatro se encuentran vinculados a proceso es complejo y que la actividad procesal de sus defensores ha provocado la dilación del asunto, el juez le dio la razón a la FGR y rechazó modificar la medida cautelar.
El líder de la Mafia Rumana Florian Tudor, tendió puentes con «La Mafia Verde», principalmente con Remberto Estrada Barba, alias Rembi, quien fungió como presidente municipal de Benito Juárez de 2016 a 2018 y también fue diputado federal por PRI-Verde-Alianza y Luis Adrián Ibarra Ortega, accionista en cinco empresas fantasma que supuestamente fueron utilizadas para desviar recursos de ayuntamientos de Quintana Roo, según investigación de la UIF y de la FGR.
Más personas relacionadas con Tudor y que siguen bajo investigación son José de la Peña Ruiz de Chávez, ex diputado local en Quintana Roo por el Partido Verde, a quien investigan por tráfico de influencias y corrupción, además de estar vinculado a los exgobernadores Félix González Canto y Roberto Borge Angulo; José Luis Jonathan Yong Mendoza, quien luego fuera aspirante a diputado local por Morena.
La “Banda de la Riviera Maya” es señalada por operar desde el año 2016 a través de un mecanismo de hackeo en cajeros automáticos de BBVA Bancomer en la Ciudad de México, Quintana Roo, Yucatán e Hidalgo. De acuerdo con la FGR, el grupo tenía una empresa que se dedicaba a la instalación de cajeros automáticos en los que un ingeniero colocaba un chip para copiar la información de los titulares de las tarjetas bancarias que generalmente eran extranjeros.
Una vez que la tarjeta era clonada, se ingresaba en un banco en el que, al solicitar el PIN, el cajero rechazaba la operación y lo enviaba a un ente internacional hackeado que validaba la entrega del dinero. Con esta mecánica, el grupo llegó a retirar ilegalmente cerca de 5 millones de pesos de una sola cuenta bancaria.
En el año 2021 fueron detenidos Florián Tudor, identificado como líder de la mafia rumana, Cosmin Adrián Nicolae y Alin Gabriel Stroe y permanecen vinculados a proceso por asociación delictuosa y violación a la Ley de Instituciones de Crédito, en la modalidad de disposición ilegal de activos financieros.
Tudor permanece en el Reclusorio Sur y los otros dos imputados fueron recluidos en el Centro Federal de Reinserción Social (CEFERESO) Número 1, El Altiplano, ubicado en Almoloya de Juárez, Estado de México.
En febrero de 2023, las autoridades de Polonia extraditaron a Mihai Alexandru Preda quien fue vinculado a proceso por asociación delictuosa en la modalidad de disponer indebidamente de recursos en las instituciones de crédito y fue trasladado al Centro Federal de Readaptación Social 17, CPS Michoacán por razones de seguridad.
Por ello el 10 febrero 2021, la FGR inició una carpeta de investigación en contra de 15 personas relacionadas con el Partido Verde y 15 empresas posiblemente fantasma, que conformaron una presunta red de lavado de dinero a través del cual se ocultaron millones de dólares provenientes del fraude en inversiones inmobiliarias y paraísos fiscales.
La indagatoria inició a partir de la denuncia formal que presentó la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda que, además, interpondrá una segunda querella en contra las instituciones bancarias que filtraron la lista de personas cuyas cuentas fueron bloqueadas como parte de las indagatorias.
De acuerdo con los datos filtrados a medios, la denuncia presentada por la UIF va dirigida en contra de 30 sujetos, de los cuales 15 son personas físicas (individuos) y 15 son personas morales (empresas), estas últimas presuntas simuladoras de operaciones, es decir, compañías fachada.
La carpeta de investigación iniciada a partir de dicha denuncia por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita y los que resulten quedó a cargo de la Subprocuraduría de Control Regional, Procedimientos Penales y Amparo (SCRAPPA) de la Fiscalía General.
Lo que Inteligencia Financiera reporta es que esta red fue tejida y coordinada por ciudadanos de origen rumano pertenecientes a la denominada “Banda de la Riviera Maya”, que según una investigación periodística internacional habría obtenido ganancias por al menos 1 mil 200 millones de dólares gracias a la clonación de tarjetas bancarias con las cuales se retiraba dinero de cuentahabientes de diversos países.
El objetivo de dicho entramado criminal era reingresar al sistema financiero el dinero proveniente de los fraudes para darles una fachada lícita. El uso de las empresas fantasma, posiblemente ligadas a una misma estructura corporativa, tuvo la finalidad de simular operaciones que justificaran el movimiento del dinero.
Los cuantiosos recursos ilícitos, destaca la UIF, fueron movidos de distinta forma, a veces con retiros o depósitos en efectivo, pero también invirtiéndolos en bienes de lujo, en bienes raíces, en apuestas y sorteos, entre otros. Se detectaron además transferencias injustificadas a cuentas bancarias en paraísos fiscales.
La demanda activa contra miembros de «La Mafia Verde», es un as bajo la manga que tienen los verdaderos fundadores de Morena y que la utilizarán en la venidera campaña para la gubernatura, ya que distinguidos militantes de los verdes, ahora disfrazados de Morena, aspiran a suceder a la primera gobernadora del estado y para ello ya están en campaña abierta y adelantada violentando todas las leyes de equidad y electorales sin que nadie les ponga un alto.


