Estrategia rumbo a 2027: El partido guinda blinda sus bastiones.
PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | En un movimiento que muchos califican como «el inicio temprano de la sucesión», la dirigencia de Morena ha decidido enviar a sus perfiles más leales y experimentados a encabezar las cinco circunscripciones electorales del país.
El objetivo es claro: amarrar las entidades que ya gobiernan y evitar cualquier fuga de votos hacia la oposición. Mientras los críticos hablan de una «operación de Estado» para perpetuarse, en el oficialismo aseguran que es pura «organización territorial» para consolidar la transformación. ¿Estrategia maestra o miedo a la alternancia?






