Perú y México anunciaron este viernes el restablecimiento de sus relaciones diplomáticas, rotas desde noviembre de 2025, en un giro impulsado por la llegada de Keiko Fujimori a la presidencia peruana.
El anuncio se produjo en un comunicado conjunto, tras un diálogo directo entre el canciller mexicano Roberto Velasco y Fujimori, quien asumió el 28 de julio. Como gesto de buena voluntad, Lima otorgó salvoconducto a la ex primera ministra Betssy Chávez Chino para viajar a México.
Chávez, presidenta del Consejo de Ministros de Pedro Castillo, estaba asilada desde noviembre en la embajada de México en Lima — bajo resguardo de Brasil tras la ruptura — y enfrenta 25 años de prisión por presunta conspiración por el fallido intento de disolución del Congreso del 7 de diciembre de 2022. Castillo cumple condena de 11 años y 5 meses.
El canciller peruano Carlos Espá confirmó que Chávez salió del país a medianoche del jueves «en buenas condiciones de salud» rumbo a México.
Lima recalcó que la entrega se hace «con reserva del derecho de solicitar su eventual extradición», conforme a tratados vigentes.
La ruptura se había dado cuando México otorgó asilo a Chávez, acto que el gobierno interino de José María Balcázar calificó como injerencia. Las relaciones ya estaban sin embajadores desde 2023 por el apoyo de Andrés Manuel López Obrador a Castillo, a quien México considera preso político.
La presidenta Claudia Sheinbaum celebró la medida en la mañanera: «Es un elemento, una acción de buena voluntad del gobierno de la presidenta Fujimori hacia México. Con esto se van a restablecer las relaciones. Y bienvenida Betssy Chávez a México».
Añadió que mantendrá su postura sobre Castillo — citó el informe de la ONU que califica su detención como arbitraria — pero que «no queremos la ruptura».






