La inflación en México tomó un respiro en julio. El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) avanzó apenas 0.03% mensual, llevando la tasa anual a 3.12%, dentro del rango de tolerancia del Banco de México de 3% +/-1 punto, informó este viernes el INEGI.
Es el nivel más bajo desde diciembre de 2020 y confirma cuatro meses seguidos de desaceleración, frente al 3.51% de mayo y el 3.10% de la primera quincena de julio. Hace un año, en julio de 2025, la inflación mensual fue de 0.27%.
El freno vino por el componente no subyacente — frutas, verduras y energéticos — que retrocedió -0.67% mensual y pasó de 1.1% a 0.29% anual. El jitomate cayó -13.18%, el chile serrano y el aguacate también bajaron, así como el gas doméstico LP -0.50%, las cremas para piel y los automóviles.
El componente subyacente, que marca la tendencia de fondo, subió 0.23% mensual, por debajo del 0.31% de julio de 2025. A tasa anual se ubica en 3.95%: mercancías en 3.52% y servicios en 4.36%, aún con inercia.
Del otro lado, lo que presionó al alza fueron las vacaciones de verano: transporte aéreo 12.44%, servicios turísticos en paquete 6.22%, naranja 6.02%, computadoras 4.52%, y loncherías, fondas y taquerías 0.37%, junto con vivienda propia 0.26%.
Con este dato, Banxico mantuvo este jueves su tasa en 6.5% por unanimidad. «La postura monetaria es adecuada para enfrentar los retos del entorno macroeconómico», dijo la Junta de Gobierno, que prevé que la inflación siga descendiendo de forma gradual.
El riesgo sigue siendo que los servicios no cedan, en un contexto de consumo débil.






