La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó en su Segundo Informe que México está dispuesto a diálogo y cooperación con el mundo, «pero la colaboración no significa sometimiento, amistad no significa renunciar a nuestros principios y mientras yo tenga el honor de servir como Presidenta defenderé con toda firmeza nuestra soberanía, dignidad e independencia».
Desde el Patio de Honor de Palacio Nacional este 1 de septiembre, a 23 meses de gobierno, sostuvo que «México es un país soberano y la soberanía no se negocia, no se entrega y no se comparte». El mensaje cierra un ciclo marcado por tensión bilateral: aranceles de 30 por ciento impuestos por Donald Trump, operaciones de CIA, propuesta de tropas estadounidenses contra cárteles rechazada, y acusaciones del Departamento de Justicia contra el gobernador de Sinaloa Rubén Rocha y 9 ex funcionarios por narcotráfico, que Sheinbaum calificó de injerencia.
En seguridad la colaboración con EU se rige por cuatro principios: respeto a soberanía e integridad territorial; responsabilidad compartida y diferenciada; respeto y confianza mutua; cooperación sin subordinación. Sheinbaum no detalló casos como agentes ni Rocha, evitando polémica.
En migración, lo más doloroso: 17 mexicanos muertos en centros de detención y operativos de ICE. México interpuso denuncias y les dará seguimiento. Instruyó a consulados a ser espacios de entendimiento más cercanos y a través de programa México te abraza atendió a 281 mil deportados con alimentos, salud y apoyo para retorno.
Sobre comercio, mantiene diálogo permanente para acuerdo con EU y revisión del T-MEC.
Sheinbaum también reportó 51 por ciento menos homicidios, 63 mil detenidos, 32 mil armas decomisadas y cerró: «Aquí no hay divisiones, no hay rompimientos» en la 4T, al citar inversiones por 35 mil mdd.






