Medellín de Bravo, Ver. La búsqueda terminó en tragedia. Tras varias horas de rastreo por agua y tierra, brigadistas de Protección Civil y voluntarios de la comunidad localizaron sin vida a un hombre que la tarde del domingo se metió a nadar al Río Jamapa, en la localidad de Tierra Colorada, y ya no logró salir a la superficie.
El caso se suma a una serie de ahogamientos registrados en este afluente durante los últimos dos años, donde la combinación de corrientes traicioneras, pozas profundas y el desconocimiento de las condiciones del río han cobrado la vida de adultos y jóvenes.
Cronología del incidente
De acuerdo con testigos y con el reporte preliminar de la Policía Municipal de Medellín de Bravo, Edgar Isaac S. J., de 20 años, acudió con un grupo de amigos al río para refrescarse. Era domingo por la tarde y la temperatura superaba los 34°C en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río. El joven llegó en motocicleta tras una reunión familiar y, según relataron sus acompañantes, propuso “una carrera” para cruzar nadando hasta el otro extremo del cauce.
Los amigos se lanzaron al agua, pero Edgar Isaac no les advirtió que no sabía nadar. A mitad del trayecto comenzó a manotear y pedir ayuda. Dos de sus compañeros intentaron alcanzarlo, sin embargo la corriente lo arrastró río abajo y se hundió ante la mirada del grupo. La llamada al 911 se registró a las 17:42 horas.
De inmediato se activó el protocolo de búsqueda. Elementos de Protección Civil Municipal de Medellín, el agrupamiento de rescate acuático de la Secretaría de Seguridad Pública y lancheros voluntarios de Paso Colorado y Tierra Colorada desplegaron embarcaciones y personal por ambas márgenes. Familiares también se sumaron con cuerdas y ganchos improvisados.
El hallazgo
Tras casi cinco horas de operativo, pobladores que recorrían el río en lanchas ubicaron el cuerpo flotando aproximadamente 800 metros aguas abajo del punto donde se sumergió. El hallazgo ocurrió cerca de las 22:30 horas. Brigadistas confirmaron que se trataba de Edgar Isaac y procedieron a asegurarlo para evitar que la corriente lo alejara más.
Personal de Servicios Periciales de la Fiscalía General del Estado arribó al sitio para realizar el levantamiento del cadáver y trasladarlo al SEMEFO de Boca del Río, donde se le practicará la necropsia de ley. La carpeta de investigación quedó registrada para descartar cualquier otra causa. La Policía Ministerial entrevistó a los padres y amigos para integrar las declaraciones.
Un río con historial trágico
El Río Jamapa, que nace en las faldas del Pico de Orizaba y desemboca en Boca del Río tras recorrer 68 kilómetros, es usado frecuentemente por habitantes de Medellín, Jamapa, Cotaxtla y la zona conurbada para pescar, lavar o mitigar el calor. Sin embargo, su cauce presenta cambios bruscos de profundidad: de zonas de 50 centímetros a pozas de más de 5 metros en pocos pasos. Las lluvias de temporal y las descargas de presas río arriba modifican la fuerza de la corriente sin previo aviso.
No es un caso aislado. El 6 de junio de 2024, Óscar Marín Montoya, de 73 años, se ahogó en la colonia Dos Bocas, también en Medellín, luego de meterse al Jamapa tras consumir bebidas embriagantes. Pescadores que lo conocían intentaron disuadirlo y después rescatarlo, pero lo encontraron inconsciente a 5 metros de profundidad. Protección Civil confirmó su muerte en la orilla. En julio de 2024, en Cotaxtla, una mujer y su sobrina de 4 años murieron arrastradas mientras que otro menor de la misma edad desapareció y fue buscado por días.
Factores de riesgo que se repiten
Los reportes de Protección Civil y Cruz Roja coinciden en tres factores comunes en los ahogamientos del Jamapa:
- Ingesta de alcohol: Disminuye reflejos y altera la percepción de profundidad y temperatura del agua.
- Desconocimiento del afluente: Turistas o visitantes de otras colonias ignoran dónde hay pozas, remolinos o “hondonadas” que superan los 4 metros.
- Falta de equipo y vigilancia: No hay salvavidas, señalética de riesgo ni delimitación de áreas seguras en la mayoría de los accesos públicos al río.
En el caso de Edgar Isaac, sus amigos señalaron que ninguno del grupo llevaba chaleco ni cuerda, y que la zona no tiene letreros que adviertan sobre lo hondo del centro del cauce. “Pensamos que estaba bajito como en la orilla”, declaró uno de los jóvenes a los agentes ministeriales.
El operativo y la respuesta institucional
La Secretaría de Protección Civil estatal reiteró que, tras recibir reportes de personas que no salen del agua, el protocolo incluye despliegue inmediato de lancha, buzos y coordinación con municipios río abajo. En este caso participaron PC Estatal, PC Medellín, SSP y al menos seis embarcaciones de voluntarios. La alcaldesa de Medellín de Bravo hizo un llamado a evitar introducirse al río en puntos no autorizados y sin medidas de seguridad, sobre todo en temporada de lluvias cuando el caudal crece de forma súbita.
La Fiscalía Regional Veracruz señaló que, una vez concluida la necropsia, el cuerpo será entregado a la familia para los servicios funerarios. Edgar Isaac era originario de Paso Colorado y trabajaba como ayudante en un taller mecánico.
Prevención: lo que recomiendan las autoridades
Ante la recurrencia de estos hechos, Protección Civil del Estado y Capitanía de Puerto emiten cada año una serie de recomendaciones que, reconocen, pocos siguen:
- No nadar después de consumir alcohol o alimentos pesados.
- Entrar acompañado y con una cuerda atada a un punto fijo en la orilla.
- Evitar “clavados” en zonas donde no se vea el fondo; el Jamapa tiene rocas y troncos sumergidos.
- Usar chaleco salvavidas, incluso si se sabe nadar, cuando la corriente es fuerte.
- Ubicar salidas y zonas bajas antes de meterse y no alejarse de la orilla si no se conoce el área.
- Reportar de inmediato al 911 si alguien no emerge en 10 segundos.
El saldo humano
La familia de Edgar Isaac pidió respeto a su duelo y agradeció a los lancheros que ayudaron a localizarlo. “Ya no queríamos que pasara otra noche en el agua”, dijo un tío. El joven será velado en su domicilio de Paso Colorado.
Mientras el nivel del río bajó la mañana de este lunes, en Tierra Colorada quedaron las huellas del operativo: botellas de agua, cuerdas y la marca de las lanchas en el lodo. Otro nombre se suma a la lista de quienes entraron al Jamapa para refrescarse y ya no salieron. La corriente, una vez más, no perdonó.






