Un empleado presentó ayer lentes inteligentes con función de traducción en tiempo real, en el Centro de Exposiciones y Convenciones de la Expo Mundial de Shanghái. Foto: Xinhua. El dispositivo, del tamaño de unos lentes comunes, escucha, graba, traduce y transmite sin que quien está enfrente lo note. Y ahí radica la nueva polémica: la moda que ve por ti, también ve a los demás.
Los smart glasses dejaron de ser un prototipo futurista. Meta con Ray-Ban, Xreal, Xiaomi y ahora Huawei y Rokid en China venden modelos desde 300 dólares con cámara 12 MP, micrófonos de campo abierto, asistente con IA y traducción en 36 idiomas en tiempo real. Se presentaron en Shanghái como herramienta de trabajo y turismo, pero su uso masivo abre una grieta legal.
¿Qué pueden hacer?
- Grabar video en 1080p con solo decir “hey Meta, graba”.
- Fotografiar con un toque en la patilla.
- Transcribir conversaciones y traducirlas al instante en la mica.
- Identificar rostros, productos y letreros con IA.
Todo sin sacar el teléfono del bolsillo y, lo más crítico, sin un indicador claro para terceros. La única alerta es un led blanco que se enciende al grabar, fácilmente cubierto con cinta o ignorado en lugares concurridos.
“Estamos normalizando la vigilancia invisible”, advierte Liu Zhen, investigador de privacidad de la Universidad de Fudan, consultado durante la Expo. “Antes sabías si alguien te grababa porque sostenía un teléfono. Ahora no”.
En la Unión Europea, la Autoridad de Protección de Datos ya investiga a Meta porque sus Ray-Ban pueden capturar datos biométricos de terceros sin consentimiento, violando el RGPD. En Estados Unidos, varios bares y cines en San Francisco y Nueva York prohíben su ingreso. En China, donde se presentaron los nuevos modelos, la ley exige que las cámaras visibles avisen, pero los lentes no entran en esa categoría.
El segundo riesgo es para el propio usuario. Los lentes están conectados a la nube, geolocalizados y con micrófono siempre activo para el comando de voz. Un estudio de la Universidad de Cornell de 2025 encontró que el 68% de las apps para smart glasses envían fragmentos de audio y ubicación a terceros con fines publicitarios.
Expertos recomiendan:
- Revisar el indicador de grabación y desactivar el modo “siempre escuchando”.
- No usarlos en espacios íntimos: vestidores, hospitales, escuelas.
- Exigir a las empresas etiquetado visible y sonido obligatorio al grabar.
La traducción instantánea es útil. Pero como toda tecnología que mira y escucha por nosotros, la pregunta ya no es qué pueden hacer los lentes, sino qué estamos dispuestos a dejar que otros vean a través de ellos.






