El arpista y laudero Delfino Guerrero recuperó su arpa veracruzana y su jarana luego de que fueran robadas de su vehículo en el puerto de Veracruz y abandonadas horas después en una plaza comercial.
El músico tradicional denunció que el robo ocurrió la tarde del miércoles cuando se detuvo a comprar material para su taller. Al regresar, la cajuela de su automóvil había sido forzada y sus dos instrumentos de trabajo, un arpa de 32 cuerdas y una jarana de cedro con incrustaciones de hueso, valuadas en más de 40 mil pesos y con un valor sentimental incalculable, habían desaparecido.
Guerrero difundió el robo en redes sociales. La publicación se viralizó rápidamente en la comunidad sonera y entre músicos de todo el país, quienes compartieron la alerta y pidieron apoyo para localizar las piezas, hechas por él mismo.
De acuerdo con el propio arpista, la presión social surtió efecto. Durante la madrugada de este viernes, personal de seguridad de Plaza Las Américas, en Boca del Río, reportó el hallazgo de dos estuches sospechosos abandonados junto a los contenedores de basura. Al abrirlos, confirmaron que se trataba de los instrumentos.
«Los dejaron porque vieron que no les servían, no los podían vender fácil. Un arpa no es como un celular, todo mundo en el son sabe de quién es», relató Delfino en un video donde agradeció el apoyo.
Los ladrones habrían huido al percatarse de que los instrumentos estaban marcados con su nombre y eran fácilmente identificables. El arpa presentaba solo raspones menores en la caja de resonancia, mientras que la jarana está intacta.
El músico, con más de 30 años de trayectoria y fundador del grupo Cuerdas del Sotavento, ya interpuso la denuncia ante la Fiscalía Regional. Dijo que no buscará venganza, solo que se respete el trabajo de los músicos tradicionales.
«El arpa es mi voz. Sin ella, me quedo mudo», concluyó.






