Hopelchén, Camp. Con bancos de plástico, termos de café y cartones en el suelo, decenas de padres de familia cumplieron este martes 36 horas formados afuera de la Escuela Secundaria Técnica No. 5 “Profra. María Lavalle Urbina”, en la cabecera municipal de Hopelchén. El objetivo: ser de los primeros en obtener una de las 180 fichas que la dirección entregará este miércoles para el proceso de preinscripción al ciclo escolar 2026-2027.
La escena, que se repite cada año en planteles de “alta demanda” en Campeche, Yucatán y otros estados, volvió a exhibir la desesperación de familias que temen quedarse sin lugar en la secundaria pública más solicitada del municipio chenero. “Llegamos desde el lunes a las 6 de la tarde. Nos turnamos: yo en la noche, mi esposo en la mañana y mi cuñada ahorita”, relató Guadalupe Caamal, madre de un niño que concluye la primaria en Dzibalchén y busca cupo en primer grado.
De la madrugada del lunes al miércoles de fichas
El rumor de que “solo darán 180 fichas y hay más de 300 aspirantes” corrió el fin de semana en grupos de WhatsApp de padres de familia. Para el lunes a las 18:00 horas ya había 15 personas apartando lugar con sillas. A las 22:00 horas la fila alcanzaba la esquina de la calle 20 con 23. A las 6:00 de la mañana del martes, la hilera daba vuelta a la manzana y sumaba 97 adultos, según un conteo de los propios organizadores.
Algunos llegaron con casas de campaña; otros, con botellas marcadas con el nombre de sus hijos para “guardar lugar” mientras iban a comer o al baño, una práctica que ya se ha visto en Santa Cruz y Cochabamba, Bolivia, y en Coahuila, donde 500 padres formaron filas desde un día antes para solicitar cambios de escuela tras la publicación de asignaciones. En Hopelchén, la diferencia es que no se trata de cambio de plantel, sino de la preinscripción directa: sin ficha, no hay derecho a presentar examen ni a aparecer en listas.
“Si no duermo aquí, mi hijo se queda fuera”
Roger Tun, campesino de la comunidad de Xcupil, viajó 28 kilómetros con su esposa y su hijo de 12 años. Se instaló el lunes a las 8:00 de la noche. “Perdí dos días de chapeo, pero si no aseguro la ficha, mi hijo tendría que irse a la telesecundaria de Ich-Ek, y allá no hay maestros completos”, explicó. Su testimonio coincide con el de al menos 20 familias rurales que prefieren la Técnica 5 por su taller de computación, electricidad y el turno matutino, que les permite a los alumnos regresar temprano a ayudar en la milpa.
La dirección del plantel informó que el proceso de preinscripción inicia el miércoles 15 de abril a las 8:00 horas y que solo se entregará una ficha por padre o tutor, previa identificación y CURP del aspirante. Aclaró que “formarse con antelación no garantiza el espacio” y que la asignación definitiva depende de los resultados del examen IDAI, promedio de primaria y cupo. Sin embargo, los padres saben que, sin ficha, ni siquiera pueden aspirar. Por eso la fila.
Un fenómeno nacional con rostro local
Lo ocurrido en Hopelchén no es aislado. El 30 de abril de 2025, la Secretaría de Educación de Coahuila reportó que alrededor de 500 madres y padres formaron largas filas desde la madrugada en las oficinas regionales para solicitar cambio de escuela de nivel primaria y secundaria. La razón: buscaban planteles más cercanos a sus domicilios ante la falta de transporte. En Bolivia, pese a la prohibición del Ministerio de Educación, padres pernoctan desde las 4:00 de la madrugada frente a unidades educativas de alta demanda.
En Campeche, la Secretaría de Educación estatal ha implementado desde 2023 el sistema “Preinscripciones en Línea” para nivel básico, pero planteles con sobredemanda, como la Técnica 5 de Hopelchén, el CBTIS 126 de Dzitbalché y la Secundaria Técnica 9 de Calkiní, mantienen filtros presenciales por “usos y costumbres” y para evitar que foráneos acaparen lugares. El resultado: filas que inician 36, 48 y hasta 60 horas antes.
Riesgos y costos de la espera
Personal de Protección Civil Municipal realizó recorridos la noche del martes para verificar que no hubiera menores pernoctando en la banqueta y para ofrecer agua. No se reportaron incidentes, aunque sí casos de insolación, presión alta y desvelo. “Mi esposa es diabética y aquí está desde ayer. Le traje su medicina, pero no es justo”, dijo José Luis Canul, mientras abanicaba a su pareja con un cartón.
El costo también es económico. Cada día sin trabajar en el campo o en la albañilería representa entre 250 y 350 pesos menos para estas familias. A eso se suman gastos en comida, transporte y, en algunos casos, hotel para quienes vienen de comunidades como Katab, San Juan Bautista Sahcabchén o Chencoh. “Ya gasté 600 pesos y ni siquiera sé si alcanzaré ficha”, lamentó Elvia Poot, madre soltera de tres hijos.
¿Qué dice la autoridad?
La Secretaría de Educación de Campeche recordó que, además de las fichas presenciales, existe la plataforma http://www.educacioncampeche.gob.mx para el proceso general, y que del 6 al 16 de mayo se debe confirmar la inscripción en el plantel asignado. Sin embargo, reconoció que las escuelas de alta demanda pueden establecer mecanismos adicionales “para ordenar la atención”. La Dirección de la Técnica 5 no emitió comunicado, pero el velador confirmó que la entrega de fichas será “conforme vayan llegando y hasta agotar 180”.
Especialistas en política educativa señalan que las filas de 36 horas son síntoma de tres problemas: 1) concentración de matrícula en pocos planteles por falta de infraestructura equivalente en comunidades; 2) desconfianza en los sorteos o plataformas digitales; y 3) ausencia de transporte escolar que permita a los alumnos asistir a escuelas menos saturadas.
Mientras tanto, la fila avanza
A las 20:00 horas de este martes, la fila ya superaba las 130 personas. Una señora repartía café. Un maestro jubilado prestó extensiones para cargar celulares. Los niños, los verdaderos beneficiarios, estaban en su mayoría en casa, a la espera de que sus padres resistieran una noche más en la banqueta.
El miércoles a las 8:00, cuando la puerta de la Técnica 5 se abra, 180 padres respirarán aliviados. Los demás tendrán que buscar opciones en telesecundarias o esperar corrimientos en agosto. Para entonces, las sillas, las cobijas y las 36 horas de espera serán solo el primer examen que las familias de Hopelchén tuvieron que pasar para que sus hijos accedan a la educación secundaria.






