PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | ¡La farsa de la «Mafia Verde»: Alexa Munguía y el negocio de la traición en Quintana Roo!
Que no nos engañen con nuevas caras para el mismo teatro de corrupción. El registro de Alexa Munguía como aspirante a la coordinación de la 4T no es más que una farsa una pieza más en el tablero de “La Mafia Verde”, una estructura diseñada no para legislar o gobernar para el beneficio del pueblo, sino para saquear y someter los intereses de los quintanarroenses a los caprichos de su verdadero amo: Jorge Emilio González, el eterno “Niño Verde”.
No es coincidencia que Munguía sea prima política del insignificante y cuestionado dirigente Renán Sánchez Tajonar. Estamos ante un esquema de nepotismo puro, donde el apellido y la lealtad a la cúpula valen más que la capacidad o la verdadera representación ciudadana.
¿Cuál es el «trabajo» de esta diputada? Su hoja de servicios es una burla:
Parásito legislativo: Su participación en el Congreso es nula. Su única función ha sido levantar la mano como autómata para avalar las tropelías de un gobierno verde que le ha dado la espalda al pueblo.
Costo al erario: Cada día que pasa en su curul es un robo al presupuesto de los quintanarroenses; un dinero que se tira a la basura para sostener a una figura que solo responde a los intereses económicos de su jefe.
Esta farsa tiene un objetivo claro: intentar limpiar la imagen de personajes como Ana Patricia Peralta y Gino Segura, buscando desesperadamente desvincularlos del Verde. Pero la estrategia es tan burda como inútil.
En Quintana Roo nadie es ingenuo; todos sabemos perfectamente de dónde vienen, a quién sirven y cuáles son sus verdaderos planes.
La ciudadanía ya despertó y tiene claro que este grupo es sinónimo de sinvergüenzas, corruptos y traidores a la confianza pública. La “Mafia Verde” intenta disfrazar sus piezas, pero el olor a podredumbre es imposible de ocultar. ¡Ya basta de que Quintana Roo sea el botín de esta élite de oportunistas!






