PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El gobierno de la cuarta transformación se ha caracterizado por reciclar priistas, panistas ligados a los intereses del PVEM, como es el caso del prianista José Alberto Alonso Ovando, quien actualmente es el Zar de la Tierra de la 4T caribeña, haciendo grandes negocios al amparo del poder y al servicio de quienes lucraron con los recursos del pueblo en los gobiernos de Roberto Borge Angulo y Carlos Joaquin González.
Alonso Ovando pasó de la Agencia de Proyectos Estratégicos del Estado de Quintana Roo (Agepro) a ser titular de la Secretaría de Desarrollo Territorial Urbano Sustentable (Sedetus), y hoy está convertido en el Zar de la Tierra, ademas que sigue controlando la Agepro para regular terrenos y vender predios estatales a las mafias del poder.
Al frente de la Agepro quedó quien era su segundo a bordo en esa entidad Carlos Flores Hidalgo quien era el Coordinador General de Patrimonio de la agencia: Alonso Ovando es titular de Sedetus y opera la Agepro, un negocio redondo consentido y protegido por la 4T.
Alonso Ovando fue catalogado como infractor electoral a su paso por la secretaría general del PRI, ejerció violencia política desde dicho organismo, en la para diputado federal en el 2021 donde fue apabullado, hoy regentea dos importantes organismos del gobierno estatal.
Cuando despachaba en la Agepro fue denunciado que se aumentó el sueldo de 60 mil 347 pesos, más una compensación quincenal de 27 mil 540 pesos, un salario de 115 mil 427 pesos; ademas de el pago de gastos para su traslado y movimiento de 360 mil pesos en combustible, unos 1 mil 348 pesos diarios de gasolina para su transporte personal.
A ello había que agregarle 660 mil pesos por concepto de viáticos es decir 2 mil 470 pesos diarios para sus comidas, también le sumaban prestaciones como remuneraciones de quinquenio, onomástico, premio por puntualidad, apoyo escolar, apoyo de lentes, prima vacacional y aguinaldo. Y como por arte de magia las cantidades se las incremento en un 30% a su llegada a la Sedetus, ahí los viáticos son por más de un millón 300 mil pesos. Y su sueldo rebasa los 148 mil pesos mensuales.
No hay que olvidar sus pillerías señaladas a su paso como Secretario de Planeación y Desarrollo Regional; director de Agua Potable y Alcantarillado, y secretario de Educación y Cultura
Este 19 de enero Alonso Ovando cumplirá un año al frente de la Secretaría de Desarrollo Urbano Sustentable de Quintana Roo (Sedetus), tras relevar a Armando Lara De Nigris quien renunció el 15 de enero del 2025 al tener serias diferencias con el vicegobernador Cuitláhuac Bardán Esquivel.
Alonso Ovando ya es conocido como el Zar de la Tierra ya que desde la Sedetus, se dedica a vender lucrar con terrenos del gobierno como lo hizo Claudia Romanillos quien se encuentra prófuga de ley por las misma tropelías; también es un terror para los desarolladores inmobiliarios.
En una año esa secretaría ha interpuesto más de 30 denuncias, que suman con multas superiores a los 3 millones de pesos.
Hasta diciembre, la dependencia había boletinado a 130 desarrollos que supuestamente no contaban con los permisos para construir vivienda, las verificaciones de inspección en construcciones de todo el estado, son su modus operandi para extorsionar a los desarrolladores.
José Alberto también es recordado por haber traicionando a sus antiguos jefes políticos, Félix González Canto y Roberto Borge Angulo, después logró convertirse en el asesor y gurú de Carlos Joaquín.
Carlos Joaquín, lo envió al PRI como secretario general del partido y su misión era destruir al partido desde adentro. Un auténtico kamikaze político, sin lugar a dudas.
Carlos Joaquín luego lo coloca en la Agepro sirviendo de tapadera a los turbios negocios del hijo de Joaquín González.
Logró guardar celosamente la información sobre los bienes que vendió en Agepro.
Hoy es el supersecretario de obras de la Cuarta Transformación, un chapulín de la política y un habilidoso traidor que en los últimos 8 años amasó una fortuna producto de negocios turbios en la Agepro y ahora en la Sedatus. El zar de la Tierra, es un traidor con suerte.










