PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Los primeros meses del año ya muestran afectaciones ambientales en Campeche, donde al menos cinco incendios forestales han provocado la pérdida de más de 540 hectáreas de vegetación, de acuerdo con reportes oficiales actualizados hasta el 19 de febrero.
Información de autoridades ambientales indica que los siniestros han dejado aproximadamente 544 hectáreas reducidas a cenizas, en medio del inicio de la temporada de estiaje, periodo en el que las condiciones climáticas favorecen la propagación del fuego.
Para atender las emergencias, brigadas integradas por personal de la Comisión Nacional Forestal, equipos de protección forestal y autoridades estatales han desplegado a 27 combatientes en distintos puntos del estado para controlar los incendios y vigilar las zonas afectadas.
Las labores de supervisión se han concentrado principalmente en regiones del denominado Camino Real, que comprende municipios como Tenabo, Hecelchakán, Dzitbalché y Calkiní, además de áreas cercanas a carreteras federales y estatales.
Autoridades señalaron que el impacto no solo se limita a pastizales, ya que también se ha registrado la pérdida de árboles adultos, lo que representa una afectación significativa para los ecosistemas forestales del estado.
Datos históricos de la Comisión Nacional Forestal señalan que entre 1970 y 2024, Campeche se ubica en el séptimo lugar nacional por superficie afectada por incendios forestales, acumulando cerca de 198 mil hectáreas dañadas durante ese periodo.
El panorama reciente también refleja una situación compleja. Durante 2025 se registraron 56 incendios que dañaron casi 53 mil hectáreas, principalmente en vegetación herbácea y arbustiva, además de más de mil 400 hectáreas de arbolado adulto.
Ante el riesgo de nuevos siniestros, la Secretaría de Desarrollo Agropecuario de Campeche dio a conocer el calendario de quemas agropecuarias para 2026, el cual establece periodos específicos para realizar esta práctica de forma controlada.
Entre las recomendaciones para productores se incluye notificar con al menos 15 días de anticipación cualquier quema, realizarla preferentemente durante la madrugada, verificar las condiciones del viento y mantener guardarrayas para evitar que el fuego se propague.
Las autoridades exhortaron a la población a reportar cualquier incendio a los números de emergencia 911 o a las líneas especializadas de atención para el manejo del fuego, con el fin de evitar mayores daños a los ecosistemas del estado.






