PODER & CRÍTICA | REDACCIÓN | Una polémica propuesta ha encendido las alarmas en el espectro político mexicano. Javier Albarrán, militante del Partido Acción Nacional (PAN) en el Estado de México, ha planteado públicamente la idea de modificar el sistema democrático nacional para que el sufragio sea emitido «por casa o por familia» y no de manera individual, una iniciativa que, de facto, marginaría a las mujeres del ejercicio de su derecho al voto.
¿Un retroceso al siglo pasado?
Albarrán, quien se autodenomina como «el joven más votado» de su entidad, argumentó a través de sus redes sociales que el voto debería recaer en un «representante» del núcleo familiar —figura que el militante asocia exclusivamente con el hombre—. En sus palabras: «pensando en su esposa y en quien podría dar un mejor sistema de salud», el panista sugiere que el varón debe ser quien decida el futuro político del hogar.
Esta visión, que anula la ciudadanía individual, ha sido duramente cuestionada por diversos sectores sociales al ser considerada una propuesta misógina y antidemocrática, que busca arrebatar a las mujeres mexicanas el derecho al voto conquistado hace apenas 71 años.
Un debate que preocupa
La propuesta de Albarrán surge en un contexto donde figuras conservadoras están poniendo en tela de juicio la universalidad del sufragio. Recientemente, la creadora de contenido Natalia Torres sugirió en un podcast que el voto debería limitarse solo a personas con conocimientos políticos, una idea que el militante panista tomó como base para escalar su postura hacia un esquema familiarista.
Las críticas no se han hecho esperar:
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La alerta de los activistas: La abogada y activista Andrea Legarci ha exigido una postura oficial al PAN, cuestionando si Albarrán habla a título personal o si el partido respalda esta visión retrógrada. Legarci advierte que esta propuesta eliminaría el reconocimiento del Estado hacia la ciudadanía individual y dispararía los riesgos de violencia machista al imponer una figura de «representante» en cada hogar.
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Influencia extranjera: Analistas señalan que estas ideas no son aisladas, sino que forman parte de una corriente de ultraderecha inspirada en discursos de activistas estadounidenses como Erika Kirk, quienes promueven la figura de las tradwives (esposas tradicionales) y abogan por que el hombre sea el único portavoz del voto familiar.
El silencio del PAN
A pesar de la gravedad de los señalamientos y el debate encendido en redes sociales, el Partido Acción Nacional no ha emitido un posicionamiento formal. Mientras tanto, Albarrán se mantiene firme en su postura, defendiendo su visión en videos posteriores y generando un precedente peligroso en un país que, apenas este 3 de julio, celebraba siete décadas de haber reconocido el sufragio femenino a nivel federal.





