El gobernador Javier May Rodríguez inauguró formalmente la décimo novena edición del Festival Cultural Ceiba, magno evento que por primera vez se integra al Circuito Nacional de Festivales por la Paz impulsado por el Gobierno de México.
En la ceremonia de apertura, acompañado por la secretaria de Cultura federal, Claudia Curiel de Icaza, el mandatario estatal destacó que la incorporación a esta estrategia nacional liderada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo permitirá ofrecer una cartelera más amplia e incluyente. Para esta edición, el festival cuenta con Colombia como país invitado y con la participación de instituciones artísticas de renombre como el Centro Nacional de las Artes (Cenart), el Centro Cultural Helénico y el Carro de Comedias de la UNAM.
«Durante mucho tiempo, la cultura se reservó para unos cuantos. Se privilegió el goce de las élites y se olvidaron de los derechos culturales de las mayorías. Pero hoy vivimos una época distinta, donde el gobierno asume la cultura como lo que siempre ha debido ser: un derecho del pueblo», aseveró May Rodríguez.
Referente de identidad y formación
Por su parte, la titular de la Secretaría de Cultura federal, Claudia Curiel de Icaza, enfatizó la trascendencia del evento en el panorama nacional, señalando que el Ceiba «no es solamente un festival que entretiene, es un festival que también tiene formación y destaca la identidad del Estado».
Entrega de la presea «Savia del Edén»
En el marco del protocolo inaugural, las autoridades hicieron entrega de la presea Savia del Edén, galardón destinado a reconocer el talento, la preservación y la difusión de la identidad tabasqueña. En esta ocasión, los galardonados fueron:
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La Voz de los Chontales: Emisora comunitaria reconocida por su labor de difusión cultural y lingüística.
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Tino Escalante Zapata: Reconocido compositor local por su aportación musical.
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Pedro Luis Bartilotti: Promotor cultural distinguido por su trayectoria en el impulso de las artes.
Con esta edición, el Festival Cultural Ceiba consolida su vocación social y reafirma el acceso al arte y la cultura como un derecho fundamental para las familias de la entidad.






