En un sorpresivo e histórico avance diplomático, los gobiernos de Estados Unidos e Irán anunciaron la consecución de un acuerdo integral que pone fin a más de 100 días de hostilidades bélicas en el Medio Oriente. El pacto, consolidado tras intensas jornadas de mediación internacional, contempla como eje medular la reapertura del estratégico Estrecho de Ormuz y el levantamiento inmediato del bloqueo naval que Washington mantenía sobre los puertos iraníes desde el pasado mes de abril.
El presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó el entendimiento a través de sus plataformas digitales y ordenó detener las operaciones de cerco de la Marina norteamericana en aguas del Golfo Pérsico.
“¡Felicidades a todos! El acuerdo con la República Islámica de Irán está completo (…) Por la presente, autorizo totalmente la apertura libre de peaje del Estrecho de Ormuz y, simultáneamente, autorizo la remoción inmediata del bloqueo naval de Estados Unidos. ¡Barcos del mundo, enciendan sus motores. Que fluya el petróleo!”, manifestó el mandatario de cara a la firma oficial del Memorándum de Entendimiento (MOU), programada para el próximo viernes 19 de junio en Suiza, bajo la facilitación diplomática de Pakistán y Qatar.
El pulmón energético del mundo vuelve a respirar
La parálisis de la navegación en el Estrecho de Ormuz supuso uno de los golpes más severos para la estabilidad financiera global en el año, desatando una escalada inflacionaria en los mercados energéticos y alterando las cadenas de suministro.
Por disposición del borrador técnico, la reapertura total y la normalización del tráfico de buques cisterna tomará un periodo de 30 días, lapso durante el cual las fuerzas navales iraníes coordinarán las labores operativas de retiro y desactivación de minas del canal de navegación, comprometiéndose a no cobrar aranceles o peajes especiales de tránsito.
Cese al fuego inmediato en todos los frentes
De acuerdo con los reportes emitidos por el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, el cese de las operaciones militares entró en vigor con carácter de permanente en todos los teatros de operaciones vinculados al conflicto. Esto incluye el freno formal a los combates en territorio de Líbano que involucran a la milicia Hezbolá, un componente que representaba el principal escollo en la mesa de negociación.
Por su parte, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, aseguró que el andamiaje del pacto garantiza plenamente que Irán no tendrá la capacidad de poseer un arma nuclear. El compromiso mínimo inicial obligará a Teherán a iniciar la dilución in situ de su inventario de uranio enriquecido bajo la estricta y permanente supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).






