Guillermo Almada es oficialmente el nuevo director técnico del Club América. El entrenador uruguayo firmó su contrato y tomará las riendas del equipo azulcrema con la misión de recuperar la identidad ofensiva y la regularidad que la afición exige en el Estadio Azteca y en cada visita. Su llegada se da en medio de altas expectativas, luego de una etapa donde el conjunto de Coapa buscó estabilidad y resultados en torneos cortos.
Almada aterriza en la Liga MX con un currículum que lo respalda: campeón con Pachuca en 2022 y protagonista con Santos Laguna, donde dejó la marca de un equipo intenso, vertical y con presión alta. Su estilo se basa en la posesión con verticalidad, laterales que se suman al ataque y transiciones rápidas. Ese modelo le valió reconocimiento por hacer competitivos a planteles sin las nóminas más altas, justo el reto que ahora enfrentará con una de las plantillas más costosas del país.
La directiva americanista confía en que su experiencia en el fútbol mexicano acorte los tiempos de adaptación. A diferencia de otros técnicos extranjeros, Almada conoce la liga, los rivales, los viajes y la presión de dirigir en una institución donde cada partido se juega como final. El uruguayo tendrá a disposición figuras de selección y jugadores jóvenes que encajan en su idea de juego dinámico.
El reto inmediato será encontrar el equilibrio defensivo sin renunciar al ataque. En sus equipos anteriores, Almada exigía máxima intensidad y rotación de posiciones en ofensiva, pero también sufrió por la falta de contundencia en momentos clave. Con el plantel del América, tendrá material para ajustar esos detalles y pelear por el título desde el primer torneo.
La afición ya reaccionó en redes y en las inmediaciones de Coapa. Para muchos, la llegada de Almada representa aire fresco y una apuesta por un proyecto con sello propio. Para otros, la prueba real será manejar la presión de un club que exige campeonatos y protagonismo internacional.
Con Almada al frente, América inicia una nueva etapa. El uruguayo llega con la idea clara: un equipo valiente, que proponga y que no especule. Si logra transmitir esa identidad al vestidor, Coapa volverá a ilusionarse con ver a las Águilas volar alto como en sus mejores épocas.






