PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | La aprobación de la despenalización del aborto en Tabasco hasta las 12 semanas de gestación ha provocado reacciones críticas por parte de sectores conservadores, quienes califican la decisión del Congreso local como apresurada, opaca y carente de consulta ciudadana. Señalan que la medida fue tomada sin realizar parlamentos abiertos ni foros de discusión pública, lo que consideran una falta de respeto hacia la sociedad tabasqueña.
Desde esta postura, se argumenta que el Poder Legislativo pudo haber agotado otros mecanismos legales antes de acatar la resolución emitida por un tribunal federal, la cual ordenó la modificación del Código Penal estatal al declarar inconstitucionales diversos artículos relacionados con la penalización del aborto.
Algunos activistas consideran que esta reforma tiene un trasfondo económico, ya que afirman que detrás de la iniciativa hay una organización que opera como empresa, impulsando la legalización del aborto en diversas entidades del país. Aseguran que esta asociación cuenta con financiamiento internacional y que busca ofrecer servicios relacionados con interrupciones del embarazo bajo el argumento de la “salud reproductiva”.
También se cuestiona que en el estado existen muy pocos casos judicializados por aborto, por lo que, según esta visión, no era necesaria una reforma de esta magnitud. Asimismo, citan estudios que señalan altos índices de depresión en mujeres adolescentes que han pasado por un aborto inducido, en comparación con quienes continúan su embarazo.
En cuanto al fallo judicial que impulsó esta decisión legislativa, los opositores alegan que fue una interpretación excesiva, al establecer que el simple hecho de estar embarazada y no acceder a un aborto podría poner en riesgo la vida e integridad de una mujer. Consideran esta conclusión como alejada de la realidad biológica y social.
Por último, alertan sobre la posible llegada de clínicas o servicios privados de aborto al estado, los cuales —afirman— operan bajo el nombre de salud sexual y reproductiva, pero en realidad responden a intereses comerciales.






