La playa de Copacabana vivió esta noche el concierto más multitudinario en la carrera de Shakira: un megashow gratuito que, según cifras oficiales, reunió a cerca de dos millones de personas y cerró con broche de oro su gira mundial Las mujeres ya no lloran.
A las 21:45 hora local, la colombiana apareció en un escenario de 1,345 metros cuadrados levantado frente al Copacabana Palace. El arranque con La Fuerte y Puntería desató la marea humana que ocupó más de cuatro kilómetros de arena. El repertorio combinó himnos recientes como TQG, Te Felicito y Soltera con clásicos como Hips Don’t Lie, Waka Waka y Antología en versión acústica.
El evento, parte del ciclo municipal Todo Mundo no Rio, superó las expectativas económicas. La Alcaldía estimó un impacto de 800 millones de reales —unos 140 millones de euros—, cuarenta veces la inversión pública de 20 millones de reales. La cifra supera los 469 millones de reales generados por Madonna en 2024 y los 592 millones de Lady Gaga en 2025.
Entre los invitados confirmados estuvieron las leyendas brasileñas Maria Bethânia y Caetano Veloso, quienes compartieron escenario con Shakira en O Que É O Que É y O Leãozinho. La posible aparición de Anitta mantuvo en vilo al público; ambas ensayaron Choka Choka en los días previos, aunque la brasileña no llegó a subir al escenario.
Shakira dedicó la noche a las mujeres que sostienen más de 40 millones de hogares en Brasil, como escribió en una columna en O Globo días antes del concierto. “Quiero que este sea el espejo donde se reconozcan”, dijo antes de interpretar Acróstico junto a un coro de niñas de favelas cariocas.
La transmisión por TV Globo, Multishow y Globoplay llevó el show a todo el continente. Para España, miles lo siguieron desde las 01:45 de la madrugada a través de redes sociales.
Con drones formando una loba gigante sobre el mar y fuegos artificiales cerrando Waka Waka, Shakira hizo historia: primera artista latina en encabezar el evento anual de Copacabana y protagonista del espectáculo con mayor asistencia de su trayectoria. Río bailó, lloró y cantó con ella hasta que el último acorde se perdió en el Atlántico.





