PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El Gobierno de México dio a conocer este martes un ambicioso Plan de Inversión en Infraestructura para el periodo 2026–2030, que contempla una bolsa de 5.6 billones de pesos, con el objetivo de detonar el crecimiento económico, fortalecer el mercado interno y reducir brechas sociales.
El anuncio fue realizado por el secretario de Hacienda y Crédito Público, Edgar Amador, durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, donde subrayó que se trata de una de las apuestas más relevantes del sexenio en materia de desarrollo.
El funcionario explicó que el plan agrupa proyectos de ocho sectores estratégicos, definidos tras la revisión de más de mil 500 iniciativas presentadas por dependencias federales. La mayor parte de los recursos se concentrará en energía, seguida por infraestructura ferroviaria, carreteras, puertos, salud, agua y educación, entre otros rubros.
El anuncio ocurre en un contexto de desaceleración económica, luego de que el crecimiento del Producto Interno Bruto en 2025 fuera de apenas 0.5%, uno de los niveles más bajos de los últimos años.
Prioridades sectoriales y nuevos esquemas financieros
De acuerdo con Hacienda, el sector energético absorberá más de la mitad del presupuesto total, mientras que los proyectos ferroviarios y carreteros representarán una proporción significativa de la inversión restante. Para 2026, se prevé una inyección adicional equivalente al 1.9% del PIB, lo que supone 722 mil millones de pesos por encima del gasto originalmente aprobado.
Para garantizar la correcta ejecución del plan, se creará un Consejo de Planeación Estratégica de la Inversión, instancia que estará a cargo de definir prioridades, supervisar avances físicos y financieros, y destrabar proyectos con retrasos.
Asimismo, el Gobierno impulsará nuevos vehículos financieros especializados, con el propósito de reducir costos, mejorar la eficiencia y elevar los estándares de transparencia. Como parte de esta estrategia, se presentará una iniciativa de ley para actualizar el marco jurídico que regula estos mecanismos.
Impacto directo en servicios y bienestar
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum destacó que el incremento en la inversión pública tendrá efectos tangibles en la vida diaria de la población, al traducirse en más carreteras, mejor acceso al agua potable, drenaje, riego agrícola y mayor generación de energía con fuentes nacionales y renovables.
La mandataria precisó que, a lo largo del sexenio, la inversión total alcanzará 5.9 billones de pesos, con predominio de recursos públicos, aunque también se contemplan esquemas mixtos con la iniciativa privada, comunidades y ejidos, sin perder el control estatal en sectores considerados estratégicos.
Finalmente, adelantó que durante febrero se presentarán de manera gradual los proyectos por sector y confirmó que la propuesta legal para formalizar el nuevo esquema de planeación será enviada al Congreso en los próximos días.






