PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Las declaraciones de Adriana Marín, responsable de comunicación de Morena en el Congreso de la Ciudad de México, desataron una fuerte polémica en redes sociales y en círculos políticos, luego de que señalara que el narcotráfico resulta difícil de erradicar debido a que opera como un generador de empleo en el país.
Las afirmaciones fueron realizadas durante un panel del programa Razonados, del diario La Razón, donde Marín expuso que las organizaciones criminales reclutan de manera constante a miles de personas, lo que —desde su perspectiva— representa un factor estructural que complica el combate frontal contra este fenómeno.
Durante su intervención, sostuvo que el crimen organizado atrae a personas que carecen de oportunidades laborales formales, ofreciéndoles ingresos y una promesa de reconocimiento social, lo que vuelve más compleja la estrategia de contención si no se atienden las causas económicas y sociales de fondo.
La morenista añadió que el problema no solo tiene una dimensión interna, sino también internacional, al señalar que existen factores externos que influyen en el fortalecimiento de estas redes delictivas. En ese contexto, cuestionó qué alternativas reales existen para quienes, ante la falta de opciones, son captados por estas organizaciones.
Las expresiones generaron incomodidad entre otros participantes del panel y provocaron una oleada de reacciones críticas en plataformas digitales, donde se acusó a la funcionaria de normalizar o justificar la actividad criminal.
Ante la controversia, Marín aclaró que sus declaraciones fueron sacadas de contexto y negó haber afirmado que el crimen organizado no pueda ser combatido. Aseguró que su intención fue describir una realidad social compleja, no justificarla, y subrayó que reconocer el problema no implica renunciar a su erradicación.






