El gobernador de Florida, Ron DeSantis, promulgó una nueva legislación que obligará a incluir el estatus migratorio en las licencias de conducir y tarjetas de identificación del estado a partir del 1 de enero de 2027.
La medida forma parte de la ley HB 991, que establece requisitos más estrictos para la verificación de identidad en procesos electorales, con el objetivo de impedir el voto de personas sin ciudadanía estadounidense.
De acuerdo con la normativa, los ciudadanos deberán presentar identificaciones oficiales que acrediten su estatus, como pasaporte, acta de nacimiento, certificado de naturalización o licencias que cumplan con estándares de verificación como el sistema REAL ID.
El recaudador de impuestos del condado de Miami-Dade, Dariel Fernández, señaló que las autoridades locales ya se preparan para implementar los nuevos lineamientos, los cuales implican una mayor coordinación entre dependencias encargadas de emitir identificaciones y los sistemas electorales.
La legislación se enmarca en una agenda nacional impulsada por el presidente Donald Trump, enfocada en endurecer los controles para evitar el fraude electoral, pese a que este tipo de casos se reportan en niveles bajos según diversas estadísticas.
Sin embargo, organizaciones civiles como la Unión de Libertades Civiles Estadounidenses (ACLU), UnidosUS y Latino Justice han presentado demandas contra la ley, al considerar que podría generar barreras para el voto, incluso entre ciudadanos estadounidenses.
Los grupos advierten que la normativa podría afectar a sectores como migrantes naturalizados, personas de bajos ingresos, adultos mayores y mujeres que han cambiado su apellido, al dificultar la obtención de documentos con información actualizada.
La implementación de esta medida se da en un contexto de debate nacional sobre las reglas electorales en Estados Unidos, rumbo a los próximos procesos comiciales.






