Apenas estrenado el formato de 48 selecciones, la FIFA ya analiza una nueva expansión histórica: llevar el Mundial de 2030 a 64 equipos.
El presidente Gianni Infantino confirmó en entrevista con el medio suizo Bluewin que la propuesta «será examinada y discutida en los comités correspondientes» después del Mundial de 2026 en México, Estados Unidos y Canadá.
La idea nació en Conmebol. El delegado uruguayo Ignacio Alonso la planteó espontáneamente en el Consejo de la FIFA en marzo de 2025 y Alejandro Domínguez la impulsó formalmente como homenaje al centenario de la primera Copa del Mundo en 1930.
«Es importante diseñar el Mundial para todo el mundo, no solo para Europa y Sudamérica. Todas las naciones deberían poder soñar con participar», dijo Infantino, quien calificó la edición de 48 equipos de 2026 como un «éxito al 100%».
Según un documento al que tuvo acceso Reuters esta semana, la FIFA busca contratar a una agencia independiente para determinar «si la ampliación de 48 a 64 selecciones afectaría a la propuesta del torneo y de qué manera».
El Mundial 2030 ya será inédito por su organización en tres continentes y seis países: España, Portugal y Marruecos como sedes principales, y Argentina, Uruguay y Paraguay con un partido inaugural cada uno por el centenario.
De aprobarse, el salto sería enorme. De 32 a 48 equipos en 2026 ya implicó pasar de 64 a 104 partidos. Con 64 selecciones se llegaría a 128 encuentros, el doble del formato clásico. La propuesta contempla 16 grupos de 4 equipos y una ronda de dieciseisavos de final.
Infantino argumenta desarrollo: con la ampliación debutaron en 2026 Curazao, Cabo Verde, Jordania y Uzbekistán. «Si a los países pequeños no se les da la oportunidad, perderán la motivación», afirmó.
La crítica es inmediata: sobrecarga de calendario, dilución competitiva y motivación financiera. El debate ocurre mientras la FIFA enfrenta una revuelta por su plan de vender 20% del Mundial a inversores privados mediante la filial FIFA Forward Enterprise.






