PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Las investigaciones por el asesinato del exlíder sindical Mario Machuca Sánchez dieron un giro inesperado: su propio chofer y asistente, identificado como Luis Fernando “N”, alias El Inge, fue detenido como presunto autor intelectual del crimen.
El homicidio ocurrió el pasado 4 de agosto en el estacionamiento de una empresa automotriz sobre la avenida Kabah, en la Supermanzana 42 de Cancún, donde Machuca fue atacado a quemarropa con un arma calibre .45, recibiendo al menos siete disparos que le arrebataron la vida en el lugar.
Una traición desde dentro
De acuerdo con la Fiscalía de Quintana Roo, Luis Fernando habría planeado el atentado con apoyo de dos sicarios a los que dio hospedaje y recursos días antes del ataque. Su cercanía con la víctima —pues había trabajado como chofer y asistente personal— le permitió conocer de primera mano la rutina del líder sindical, lo que facilitó la emboscada.
El móvil estaría relacionado con disputas internas y beneficios económicos: el ahora detenido reclamaba comisiones sindicales, acusaba a Machuca de haberlo despojado de un terreno en Costa Mujeres y lo señalaba de marginarlo en decisiones de liderazgo. La prolongación de Machuca en el poder habría intensificado los roces hasta derivar en la traición.
Red de cómplices
La autoridad también ubicó en Colima una camioneta Cherokee empleada para vigilar a la víctima y trasladar a los atacantes, unidad que fue asegurada y enviada a Cancún como evidencia.
Por este caso ya enfrentan proceso Ángel Jair “N”, de 21 años, señalado como tirador; Arnulfo “N”, de 34, quien conducía la motocicleta usada en el ataque; y Óscar Guillermo “N”, alias Tyson, vinculado en la planeación.
Luis Fernando “N” permanece en prisión preventiva por orden de un juez, mientras la Fiscalía no descarta nuevas detenciones.
El asesinato de Mario Machuca, lejos de ser un acto fortuito, comienza a dibujarse como una traición organizada desde su círculo más cercano.






