El conflicto entre productores de aguacate de Michoacán y cultivadores de entidades vecinas escaló en las últimas horas tras la implementación de bloqueos, revisiones de camiones de carga y quema de cargamentos en los municipios de Peribán y Uruapan, motivados por la presunta introducción de fruta infestada con la plaga del gusano barrenador.
Las movilizaciones, impulsadas por productores locales, cortadores y transportistas, iniciaron originalmente como una exigencia para mejorar los precios de compra fijados por las plantas empacadoras; sin embargo, se tornaron álgidas al denunciarse supuestas prácticas irregulares en el traslado e introducción de aguacate proveniente de Jalisco, Colima y Nayarit.
Quema de cargamentos y bloqueos en Peribán y Uruapan
Las acciones directas por parte de los agricultores michoacanos se han registrado en diversos puntos del cinturón aguacatero de la entidad:
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Destrucción de embarque en Peribán: En la comunidad de San Francisco, municipio de Peribán, un grupo de cortadores y pequeños productores interceptó un camión de carga, vació las cajas de producto sobre la vía pública y le prendió fuego, argumentando que la fruta contenía larvas de gusano barrenador.
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Retención de unidad en Uruapan: En el municipio de Uruapan, manifestantes detectaron otro camión cargado con aguacate presuntamente infectado y procedente de otro estado, procediendo a descargar la fruta y dispersarla sobre el asfalto.
Intervención municipal y tensiones con transportistas
Durante las protestas de este viernes se registraron momentos de fricción entre los manifestantes y agrupaciones de transportistas que acudieron a confrontar los bloqueos:
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Mediación del Ayuntamiento: La intervención del secretario del Ayuntamiento de Uruapan evitó enfrentamientos físicos entre los gremios y permitió plantear una vía institucional de solución.
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Mesa de negociación condicionado: Las autoridades municipales ofrecieron actuar como intermediarias para entablar una mesa formal de diálogo entre la federación, las plantas empacadoras y los productores, condicionando el inicio de las conversaciones a la liberación de las vías de comunicación.
Hasta el momento, ninguna autoridad sanitaria ni la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) han emitido un pronunciamiento oficial ni confirmado técnicamente si los cargamentos destruidos contenían efectivamente la plaga del gusano barrenador.






