“Tengo 80 años pero me siento de 60”. Con esa energía, Eliades Ochoa, leyenda viva del son cubano, sube este viernes al Teatro Metropólitan para celebrar ocho décadas de vida y más de cinco de carrera con el concierto ¡Como Nunca!, parada central de una gira que ya pisó Londres, Madrid, Vancouver y Ámsterdam.
El guitarrista, pieza clave del Buena Vista Social Club, prometió un repertorio que recorre su historia: Ritmo cubano, Que sabroseao, Volver y clásicos del son, la guaracha, la guajira y el bolero que lo catapultaron a la fama global tras la película de 1997. “Las presentaciones han sido muy emotivas; llegan muchos jóvenes para cantar conmigo y bailar desde la primera canción hasta la última”, contó a La Jornada.
Ochoa llega a México como parte de un tour de tres fechas: el 29 de abril en el Showcenter Complex de Monterrey, el 1 de mayo en CDMX y el 2 de mayo en el Teatro Diana de Guadalajara. La gira ¡Como Nunca! marca su regreso tras el exitoso Guajiro Tour y confirma su vigencia como embajador de la música tradicional cubana.
Nacido en 1946 en Santiago de Cuba, aprendió guitarra a los seis años acompañando a su padre campesino. De los guateques y la Casa de la Trova pasó al Cuarteto Patria, que lidera desde 1978. Su sello: un tres cubano de 8 cuerdas diseñado por él mismo, que suena como tres y guitarra a la vez.
“¿Cansarme de tocar? No, al contrario. Eso es lo que me da fuerza para seguir haciendo música en cualquier país y en cualquier escenario”, declaró a EFE. A sus casi 80 años, asegura que tocar la guitarra le da “salud, mucha salud”.
El tour 2026-2027 incluye además North Bethesda, París y Londres, y suma colaboraciones con Bob Dylan, Manu Dibango, Armando Manzanero y Pablo Milanés. En México, el público volverá a viajar con él desde las butacas, como en 2023, cuando convirtió el Metropólitan en una fiesta de hora y media que nadie quería abandonar.
Con sombrero de guajiro y sonrisa intacta, Eliades Ochoa demuestra que el son no tiene fecha de caducidad. Este 1 de mayo, la CDMX bailará al compás de una leyenda que, como su música, sigue sonando joven a los 80.






