Las tradicionales celebraciones de Día de Muertos registrarán un incremento de hasta un 30 por ciento en su costo total este año para los habitantes de Cancún, debido al encarecimiento acumulado en los productos de la canasta básica y en los insumos esenciales para la elaboración de los altares.
De acuerdo con estimaciones y recorridos comerciales, mantener viva la tradición mediante la colocación de ofrendas —que incluyen alimentos, flores y ornamentos— puede llegar a requerir un gasto de hasta mil 500 pesos, dependiendo de la magnitud y variedad de elementos instalados.
Incremento en insumos de la canasta básica y flores
El encarecimiento responde al vaivén inflacionario observado en diversos productos durante el año, impactando directamente en los ingredientes y elementos ornamentales característicos de la temporada:
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Frutas y verduras: El costo de la cebolla se ha cotizado cercana a los 70 pesos por kilo; por su parte, el plátano Chiapas oscila entre los 15 y 30 pesos, mientras que la naranja se comercializa en promedio a 35 pesos el kilo.
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Elementos ornamentales: Los ramos de flores variadas alcanzan los 120 pesos; las veladoras se sitúan entre los 25 y 50 pesos; el papel picado se adquiere en unos 100 pesos, y tanto el incienso como el copal rondan los 50 pesos. Las tradicionales calaveritas de dulce varían desde los 25 pesos las piezas pequeñas hasta los 200 pesos las de mayor tamaño, y los dulces típicos como la calabaza y el camote melado se ofertan en vasos medianos de 50 pesos.
Alimentos tradicionales y alza en la panadería
Los platillos estacionales y la repostería también reflejan el impacto en las cadenas de suministro:
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Guisos y comida típica: La elaboración de alimentos especiales para los altares —como tamales (25 pesos por pieza) o platillos complejos como mole y pozole— representa un desembolso estimado al menos en 400 pesos por cada preparación.
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Pan de muerto: Este elemento indispensable se vende desde los 25 pesos en presentaciones pequeñas hasta los 300 pesos en versiones grandes, incorporando además nuevas modalidades rellenas de chocolate, Nutella o crema de avellana.
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Ajustes en producción: Emprendedores del sector panadero señalaron que la elaboración del pan de muerto incrementó su costo operativo en al menos un 30% debido al encarecimiento constante de materias primas como harina, azúcar, gas y tarifas de energía eléctrica.
Pese al ajuste económico en los presupuestos familiares, encuestas especializadas como la de la agencia Kantar apuntan que la festividad mantendrá una sólida arraigo, proyectando su presencia en el 86 por ciento de los hogares, con el pan de muerto consolidado en ocho de cada diez ofrendas.






