PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El expresidente de México, Andrés Manuel López Obrador, emitió un pronunciamiento de respaldo “sin condiciones” a la mandataria Claudia Sheinbaum Pardo, tras señalar que las recientes presiones, alertas de seguridad y señalamientos del gobierno de los Estados Unidos en materias como narcotráfico y migración no corresponden a una crisis real de cooperación, sino a una estrategia con un profundo trasfondo político y electoral.
A través de una carta pública difundida desde su retiro en Palenque, Chiapas, el exmandatario federal sostuvo que ciertos sectores de la administración estadounidense buscan incidir de forma directa en el escenario público de México para debilitar al gobierno de Morena y posicionar agendas afines a los bloques de oposición.
El factor electoral en EE. UU. y el «cambio» de Donald Trump
López Obrador externó su extrañeza ante el drástico endurecimiento en el discurso del presidente estadounidense Donald Trump, recordando que durante su propio mandato (2018-2024) se logró consolidar una relación de respeto mutuo y soberanía.
En la misiva, el tabasqueño remarcó hitos de la agenda trilateral que se destrabaron mediante el diálogo directo con el magnate neoyorquino:
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Acuerdos comerciales: La consolidación y firma del T-MEC sin ceder la soberanía energética.
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Gestión migratoria: Contención coordinada de los flujos bajo un esquema de codesarrollo y respeto.
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El caso Cienfuegos: La histórica negociación que permitió la devolución a territorio mexicano del general Salvador Cienfuegos tras su detención en Los Ángeles, para que su expediente fuera revisado bajo las leyes nacionales.
El exhorto diplomático: Tras atribuir el discurso hostil a la influencia de asesores radicales del entorno de la Casa Blanca que buscan votos rumbo a los comicios de noviembre, López Obrador lanzó un llamado directo: “Por el bien de todos, que regrese el otro Trump”, en alusión al mandatario pragmático con el que se lograron acuerdos bilaterales históricos.
Alerta por la clasificación de cárteles como terroristas
Uno de los puntos más críticos de la carta de López Obrador se centró en la recurrente propuesta de legisladores y funcionarios norteamericanos de catalogar a las organizaciones delictivas mexicanas bajo la etiqueta de «Organizaciones Terroristas Extranjeras» (FTO, por sus siglas en inglés).
El expresidente advirtió que esta medida jurídica no resolvería el problema de fondo del consumo de fentanilo o el tráfico de armas, sino que operaría como un mecanismo de intervención que abriría la puerta a:
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Acciones extraterritoriales: Incursiones operativas de agencias extranjeras en suelo mexicano sin el consentimiento del Gobierno Federal.
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Violación al debido proceso: Congelamiento de cuentas y detenciones internacionales omitiendo los canales institucionales de extradición.
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Vulneración de Derechos Humanos: Daños colaterales contra la población civil bajo la justificación de operaciones de combate al terrorismo.
Respaldo a la estrategia de la presidenta
Finalmente, el exjefe del Ejecutivo mexicano elogió la conducción de la política exterior que ha encabezado Claudia Sheinbaum Pardo en estos meses de fricción comercial y diplomática, calificando su actuar como prudente, eficaz y digno ante las provocaciones del exterior. Reiteró que la unidad del movimiento es clave para evitar que presiones de agentes externos dicten las políticas públicas o las decisiones soberanas en el territorio nacional.






