PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Con la mira puesta en la revitalización de la imagen urbana y el fortalecimiento de la seguridad en el principal destino turístico de México, autoridades municipales y estatales han puesto en marcha un plan integral para rescatar, regularizar o reactivar predios e inmuebles en estado de abandono situados en la zona hotelera de Cancún.
Acercamiento con propietarios y mesas de trabajo
La titular de la Secretaría de Ecología y Desarrollo Urbano del municipio de Benito Juárez, Nahielli Margarita Orozco Lozano, informó que la administración ya estableció contacto directo con los dueños de por lo menos cuatro predios en total abandono.
Mediante gestiones legales y administrativas, el ayuntamiento busca que estas propiedades sean regularizadas, tapiadas o incorporadas nuevamente a la dinámica económica y turística del bulevar Kukulcán, evitando que continúen deteriorando el entorno. Este esfuerzo se realiza en estrecha coordinación con el Gobierno del Estado para localizar a los propietarios y entablar mesas de trabajo que permitan evaluar alternativas de reactivación.
Un «lastre» para la franja turística
Por su parte, Ricardo Archundia Sánchez, representante del Instituto de Infraestructura Turística de Quintana Roo (Infratur), reconoció que la presencia de estas estructuras representa un «lastre» para la competitividad de la franja turística, por lo que urgió a una intervención ordenada.
Actualmente, un programa conjunto entre el estado y el municipio se encarga de mapear la totalidad de los inmuebles en desuso. Los diagnósticos oficiales revelan que a lo largo de los más de 25 kilómetros del bulevar Kukulcán se han llegado a contabilizar entre 15 y más de 20 propiedades abandonadas, que van desde antiguos hoteles y plazas comerciales hasta locales nocturnos. Gran parte de estos sitios colapsaron tras desastres naturales —como el impacto del huracán Wilma— o quedaron atrapados en prolongados litigios legales entre particulares.
Seguridad, estética e intervención inmediata
Además del severo impacto estético que devalúa el paisaje de Cancún, estas fincas representan un riesgo latente en materia de salubridad y seguridad pública al convertirse frecuentemente en refugio para el vandalismo.
Ante este panorama, el plan interinstitucional contempla acciones graduales que van desde trabajos inmediatos de limpieza y tapiado preventivo hasta la facilitación de esquemas para su remodelación e inversión privada, buscando devolverle el brillo y la seguridad a la zona hotelera.





