La selección iraní ya tiene asegurado su boleto al Mundial 2026, pero su federación no tuvo voz en el Congreso de la FIFA celebrado este jueves en Vancouver. Los tres altos funcionarios de la Federación de Fútbol de Irán, encabezados por su presidente Mehdi Taj, se negaron a ingresar a Canadá tras denunciar “comportamiento inapropiado de los funcionarios de inmigración” en el aeropuerto de Toronto.
Según la agencia iraní Tasnim, Taj, el secretario general Hedayat Mombeini y su adjunto Hamed Momeni aterrizaron con visas listas y acreditaciones para el cónclave de las 211 federaciones. Sin embargo, dieron media vuelta luego de lo que calificaron como interrogatorios hostiles y trato “irrespetuoso” por parte del personal migratorio canadiense. La delegación no llegó a Vancouver y su lugar quedó vacante en la reunión anual, justo cuando se discuten temas clave como la ampliación a 48 selecciones y los premios récord de 620 millones de dólares.
La ausencia tensó aún más la relación entre Teherán y la FIFA, que se había suavizado en marzo cuando Gianni Infantino se reunió con la selección Melli durante el parón internacional. Irán clasificó de pleno derecho y tiene programados dos partidos de fase de grupos en Los Ángeles y uno en Seattle. Desde hace semanas, Teherán solicitó garantías de seguridad y propuso trasladar sus encuentros a México ante la escalada de tensión con Estados Unidos. La FIFA rechazó modificar el calendario: “Se espera que los equipos jueguen según lo previsto”, reiteró el organismo.
El portavoz del Gobierno iraní aseguró esta semana que el equipo prepara una “participación orgullosa y exitosa” y que disputará sus partidos en territorio estadounidense. Infantino también se mostró confiado: “Irán tiene que venir. Se clasificaron. Los jugadores quieren jugar”.
Mientras, el incidente migratorio reaviva el debate sobre logística y política en el Mundial más grande de la historia. La FIFA envió un mensaje de tranquilidad de cara al torneo que arranca el 11 de junio, pero el episodio en Toronto evidencia que el factor geopolítico seguirá marcando la agenda. Para Irán, el balón rodará en http://EE.UU., pero su diplomacia futbolística, por ahora, se quedó en la sala de llegadas.





