PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El derrame de hidrocarburo en el Golfo de México, registrado desde hace aproximadamente un mes, ha afectado ya 933 kilómetros de litoral en los estados de Tabasco, Veracruz y Tamaulipas, de acuerdo con reportes de organizaciones civiles.
La Red Corredor Arrecifal del Golfo de México advirtió que el impacto alcanza de manera significativa al sistema arrecifal del suroeste del Golfo, por lo que exigió una respuesta integral de las autoridades, así como la suspensión de actividades petroleras en la zona.
La organización alertó que comunidades costeras ya registran afectaciones a la salud, principalmente padecimientos gastrointestinales asociados al consumo de productos marinos contaminados, además de pérdidas económicas y falta de acciones de limpieza e indemnización.
Asimismo, señaló que no existe una evaluación clara del incidente, lo que dificulta identificar a los responsables. A través de monitoreos comunitarios, han documentado 96 sitios con presencia de chapopote; de estos, 54 no han sido atendidos, 14 fueron limpiados por pobladores y solo ocho recibieron intervención de Petróleos Mexicanos.
En contraste, la titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena, aseguró que en el Sistema Arrecifal de Veracruz no se han detectado rastros de hidrocarburo.
El Gobierno federal ha señalado que la contaminación podría derivar de tres fuentes: el vertimiento ilegal de un buque y dos emanaciones naturales. Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó recientemente que las playas del Golfo ya se encuentran limpias, tras labores permanentes de atención.
Según datos oficiales, al 30 de marzo se han recolectado 785 toneladas de hidrocarburo en playas y más de 40 toneladas en el mar, con acciones en más de 630 kilómetros de costa.
En tanto, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente mantiene una investigación para determinar el origen del derrame y presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la República por posibles delitos ambientales.
Organizaciones ambientalistas han señalado, con base en imágenes satelitales, que el derrame habría iniciado entre el 11 y el 17 de febrero en aguas del estado de Campeche.






