Cruz Azul anunció la noche del miércoles el cese de Nicolás Larcamón como director técnico, un día después del empate 1-1 ante Querétaro que alargó a nueve la racha de partidos sin triunfo en todas las competencias. La directiva calificó la decisión como “compleja”, pero subrayó que la “inercia negativa en resultados y formas” se volvió inocultable.
El último festejo celeste fue el 10 de marzo, cuando venció 3-1 a Monterrey en octavos de final de la Concacaf Champions Cup. Desde entonces, La Máquina sumó siete empates y dos derrotas, incluyendo la eliminación en cuartos ante LAFC y un Clásico Joven que terminó 1-1 en el Estadio Azteca. La crisis se acentuó con un calendario de siete juegos en 21 días que, según el propio Larcamón, provocó “cansancio físico y mental” en el plantel.
Larcamón llegó a La Noria en junio de 2025 y deja al equipo en cuarto lugar con 30 puntos, clasificado a la liguilla del Clausura 2026. En 47 partidos dirigidos acumuló 24 triunfos, 16 empates y siete derrotas. “Valoramos su profesionalismo y los buenos registros estadísticos, pero escuchamos a la afición, el mayor activo de la institución”, señaló el club en un comunicado.
La directiva reconoció que despedir al entrenador a una fecha del cierre de la fase regular “puede ser una decisión polémica”, pero consideró que era el momento de “intervenir para intentar cambiar la tendencia” de cara a la fase final. El Clausura otorga boleto directo a cuartos de final a los primeros ocho lugares; Cruz Azul ya tiene su lugar asegurado, aunque la forma futbolística generó dudas en la cúpula.
El argentino se va tras semanas de presión. A principios de abril, tras hilar cinco juegos sin ganar, la directiva lo respaldó públicamente y descartó su salida pese a la molestia de la tribuna. La goleada 0-7 ante Seattle Sounders en Leagues Cup y la eliminación continental terminaron por desgastar la relación.
Por ahora, la institución no ha nombrado interino. La Máquina cierra la fase regular el próximo fin de semana y debutará en liguilla en mayo, con la urgencia de revertir una racha que ya costó el proyecto de Larcamón.






