Un derrame de crudo en costas de Champotón impactó directo en la tortuga carey y provocó una baja histórica de nidos durante 2026. Campamentos tortugueros y voluntarios reportan el número más bajo de anidaciones en más de dos décadas, una crisis que pone en riesgo a esta especie ya catalogada como en peligro de extinción.
El incidente ocurrió hace semanas en playas cercanas a la cabecera municipal. Desde entonces, brigadas encontraron tortugas manchadas de chapopote, huevos contaminados y crías que no lograron llegar al mar. El hidrocarburo se adhirió a la arena y afectó zonas de anidación clave para la carey, especie que regresa cada año a desovar en las mismas playas.
“Es la peor temporada que hemos tenido. Los rastros de nidos bajaron a niveles históricos. Muchas hembras llegaron, pero al detectar el olor y la textura del crudo en la arena, se regresaron al mar sin desovar”, explicó personal de un campamento tortuguero de la zona.
La tortuga carey es vital para los arrecifes porque se alimenta de esponjas que dañan los corales. Su pérdida desajusta el ecosistema marino de Campeche. Investigadores advierten que, con la baja de nidos de este año, la recuperación de la especie podría retrasarse una generación completa.
Organizaciones ambientales exigen a las autoridades y a la empresa responsable acciones inmediatas: limpieza profunda de la arena, monitoreo permanente y sanciones. Piden además reforzar los cercos de protección y ampliar el presupuesto para campamentos que operan con recursos limitados.
Mientras tanto, voluntarios trabajan día y noche para rescatar los pocos nidos viables y liberar crías en puntos limpios de la costa. La imagen es desoladora: playas que antes se llenaban de huellas de tortuga, hoy aparecen manchadas y vacías.
Champotón enfrenta así una de sus peores crisis ambientales. La baja de nidos de carey en 2026 es la prueba de que un derrame no solo mancha el mar: borra futuro.






