El rey Felipe VI aceptó la invitación de la presidenta Claudia Sheinbaum y viajará a México para presenciar el partido entre España y Uruguay el próximo 26 de junio en el Estadio Akron, dentro de la fase de grupos del Mundial 2026. La Casa Real confirmó este lunes que el monarca ya comunicó su asistencia tanto a la mandataria mexicana como al presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
Será la primera visita de Felipe VI a México desde que Sheinbaum asumió la Presidencia y desde que estalló la crisis diplomática en 2019, cuando Andrés Manuel López Obrador pidió a la Corona española disculpas por los abusos de la Conquista. Aunque no se trata de una visita de Estado ni tiene agenda política, el gesto marca un paso en la distensión bilateral impulsada en el último año.
La carta de invitación fue enviada por Sheinbaum el 3 de febrero y se conoció públicamente a mediados de marzo. En ella, la presidenta destacó que el Mundial “constituye una coyuntura propicia para evocar la profundidad y el carácter singular de los vínculos entre México y España, forjados por una hermandad histórica y sustentados en el legado compartido de la lengua, la cultura y la memoria colectiva”.
El encuentro en Guadalajara será el tercero de España en el Grupo A y el primero que la Roja dispute en territorio mexicano. Antes enfrentará a Cabo Verde y Arabia Saudita en Atlanta. Felipe VI ha acompañado a la selección en torneos anteriores y su presencia se considera uno de los actos internacionales más relevantes de la monarquía durante la Copa del Mundo.
La invitación forma parte de una serie de acercamientos entre ambos gobiernos. En abril, Sheinbaum y el presidente español Pedro Sánchez se reunieron en Barcelona durante la Cumbre en Defensa de la Democracia, donde acordaron que España sea sede del foro en 2027 y México reciba a Sánchez en 2026.
El Estadio Akron, con capacidad para 49,850 espectadores, albergará cuatro partidos mundialistas. Autoridades de Jalisco preparan un operativo de seguridad y logística especial para la visita real, que incluirá la llegada de la delegación española y representantes de FIFA.
Con este viaje, la Corona española busca reforzar los lazos culturales y deportivos con México, mientras el torneo se perfila como escenario para recomponer la relación bilateral tras años de tensión.






