PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | En diversas zonas de Isla Mujeres se han detectado desarrollos habitacionales irregulares que carecen de permisos ambientales y no cuentan con acceso a servicios básicos como agua potable, drenaje y electricidad. Las construcciones, muchas de ellas realizadas en áreas de alta fragilidad ecológica, están generando preocupación entre autoridades locales y organizaciones ambientales.
De acuerdo con fuentes del municipio, estas edificaciones se han levantado sin estudios de impacto ambiental y en terrenos que no están debidamente regularizados, lo que representa una violación a las normativas urbanísticas y ecológicas vigentes. Además, algunas de estas zonas se encuentran cercanas a cuerpos de agua y áreas naturales protegidas, lo que podría derivar en afectaciones severas a los ecosistemas locales.
Vecinos de la isla han manifestado su preocupación por el crecimiento desordenado y la falta de control por parte de las autoridades, lo cual —advierten— podría traer consigo problemas sanitarios, contaminación de mantos freáticos y conflictos sociales ante la precariedad de servicios.
Ante esta situación, la Dirección de Desarrollo Urbano de Isla Mujeres informó que ya se iniciaron inspecciones y procedimientos legales para detener las obras irregulares, y se exhortó a los ciudadanos a no adquirir terrenos en zonas que no cuenten con certeza jurídica ni permisos oficiales.
Organizaciones ambientales también han solicitado la intervención de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) para evaluar el daño ecológico y frenar los asentamientos clandestinos antes de que escalen en número y extensión.






