PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Gran consternación ha causado la trágica muerte del menor Andrés Alejandro Santana Hernández, originario de Cortazar, Guanajuato, quien falleció el pasado viernes al ser atacado por cocodrilos en Lázaro Cárdenas, Michoacán, mientras se encontraba de vacaciones con su familia.
El incidente ocurrió en el puente de Barra de Santa Ana, donde la familia del menor habría detenido su vehículo para observar a los reptiles en el área, cuando presuntamente el niño cayó al agua.
Andrés Alejandro era alumno de secundaria en la escuela Ingeniero Antonio Madrazo, monaguillo en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe y formaba parte de la Banda de Guerra del Cuerpo de Bomberos de Cortazar.
Diversas instituciones y sectores de la comunidad expresaron su pesar ante el lamentable suceso. La parroquia local, el cuerpo de bomberos, compañeros escolares y autoridades municipales manifestaron su solidaridad con la familia, reconociendo la entrega y participación del menor en actividades comunitarias y religiosas.
«Pedimos a la comunidad unirse en oración por el eterno descanso de Andrés Alejandro», expresó un integrante de la comunidad eclesiástica. Por su parte, los Bomberos de Cortazar rindieron un homenaje simbólico con un pase de lista en su honor.
El Gobierno Municipal también emitió un mensaje de condolencia y ofreció apoyo a los familiares del menor en este difícil momento.






